Los casinos de Nevada, incluidos los del Strip de Las Vegas, tendrán que limitar su capacidad al 25 % a partir de mañana después de que el gobernador del estado, Steve Sisolak, anunciara que los casos de COVID-19 de la zona habían aumentado a “niveles alarmantes” y el estado había entrado en “zona roja”.
En una conferencia de prensa ayer por la tarde, Sisolak dijo que Nevada entraría en una “pausa” de tres semanas en todo el estado, que incluiría un requisito obligatorio de que todos los habitantes y visitantes de Nevada usen una máscara o cubierta facial en todo momento y que los niveles de capacidad en todas las empresas y áreas de reunión se reduzcan del 50 % actual al 25 %.
“No estoy emitiendo una orden de cierre. Mi objetivo es intentar atacar agresivamente esta propagación mientras mantengo una parte de nuestra economía y nuestra vida diaria”, explicó Sisolak.
Además de los casinos, la capacidad será del 25 % para los restaurantes y bares de todo el estado, incluidos los restaurantes y bares dentro de los casinos. Se requieren reservaciones para los restaurantes, y no más de cuatro clientes se pueden sentarse en una mesa.
“Puedo asegurarles que toda la fuerza de la Junta de Control de Juegos de Nevada estará detrás de la implementación y el cumplimiento de estos requisitos del 25 %”, agregó Sisolak cuando se le preguntó cómo el estado haría cumplir los requisitos.
Por último, Sisolak advirtió que, si los esfuerzos de mitigación no se toman en serio, o la situación empeora y comienza a amenazar seriamente la infraestructura de salud del estado, se verá obligado a intervenir y tomar medidas más contundentes.











































