La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció ayer que su gobierno pretende eliminar todos los tributos propios con los que contaba hasta ahora la región. Entre ellos, se encuentra la supresión del impuesto sobre la instalación de máquinas recreativas en establecimientos de hostelería autorizados.
Así lo ha anunciado la propia dirigente autonómica en una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde se ha acordado iniciar la tramitación de la ley de supresión de estos impuestos, que tendrá que ser aprobada posteriormente en la Asamblea de Madrid.
“Madrid se convertirá en la única Comunidad Autónoma de régimen común sin tributos propios”, ha subrayado Ayuso.
El impuesto sobre las máquinas en locales de hostelería autorizados grava la instalación de máquinas recreativas, con o sin premio, en este tipo de establecimientos. Se trata de un impuesto que para el gobierno ha quedado obsoleto tras la creación del impuesto estatal sobre el juego.
Actualmente, la Comunidad de Madrid es la única región que tiene un impuesto de estas características, siendo su recaudación residual ya que el grueso de la tributación se queda en la tasa fiscal sobre el juego. Así, en 2020, se tributó 1,2 millones de euros por el impuesto propio mientras que por la tasa fiscal se recaudó 144,6 millones.











































