El mercado global de apuestas deportivas es de 100.9 mil millones de dólares en 2024 y se estima alcanzar 187.39 mil millones en 2030, según Grand View Research; América Latina representa un crecimiento estimado de 4.22 mil millones en este periodo, y México se perfila como uno de los hubs emergentes más sólidos de la región.
Con más de 70 millones de participantes en juegos de azar, el país ha consolidado su posición como potencia regional, apalancado por la afición nacional al fútbol, boxeo y béisbol, y el crecimiento sostenido de plataformas digitales, de acuerdo a reportes de la Asociación Mexicana de Juegos y Sorteos (AMJS).
REGULACIÓN EN EVOLUCIÓN
El auge de las apuestas deportivas en México ha coincidido con una evolución progresiva del marco regulatorio, lo que ha permitido la formalización de plataformas digitales y la creación de un entorno cada vez más seguro, transparente y alineado con estándares internacionales.
Esta transformación ha favorecido el ingreso de operadores de talla global como Bet365, Caliente y Playtech, interesados en un mercado en consolidación. En este contexto, la Ley Federal de Juegos y Sorteos, vigente desde 1947, ha tenido que adaptarse progresivamente a las dinámicas del entorno digital.
Aunque dicha ley establece las bases legales para el sector, su aplicación en plataformas en línea —muchas de ellas domiciliadas fuera del país— ha generado debate y ha motivado esfuerzos recientes por modernizar el marco normativo.
Durante este año, la Dirección General de Juegos y Sorteos publicó una actualización de las tarifas para permisos de operación, en un esfuerzo por reforzar la transparencia y formalizar los costos asociados a las actividades legales en el sector. Paralelamente, se discuten propuestas para regular los casinos en línea operados desde el extranjero, a fin de garantizar condiciones de competencia equitativas y proteger a los usuarios.
Un hito importante ocurrió el 25 de junio de 2025, cuando se aprobó una reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (Ley Antilavado) y al Código Penal Federal. Esta modificación clasifica al sector del juego como vulnerable a operaciones con recursos ilícitos, y establece nuevas obligaciones y sanciones para los operadores que incumplan las normas de prevención, reporte y monitoreo. La medida responde a las recomendaciones emitidas por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en su evaluación de México.
Ante este nuevo panorama, se recomienda que la industria adopte tecnologías más avanzadas de seguridad, trazabilidad y verificación, con el objetivo de cumplir los estándares internacionales y operar de manera sostenible en un entorno cada vez más regulado. Esta transición normativa representa no solo un desafío, sino también una oportunidad para fortalecer la credibilidad del sector, proteger al consumidor y garantizar un ecosistema de juego digital moderno y competitivo.
PERFIL DEL JUGADOR
El apostador promedio ha cambiado. Hoy es predominantemente joven, urbano y tecnológico. De acuerdo a la plataforma MXC, el país cuenta con una población potencial de jugadores que ronda los 39.26 millones de adultos, lo que representa un crecimiento significativo respecto a los 33 millones estimados hace tres años. Por su parte, Once Diario detalló que la mayoría de usuarios se encuentran entre los 18 a 35 años, con una concentración significativa en el grupo de 18 a 25 años. Este segmento, conocido como la Generación Z y los millennials más jóvenes, está moldeando la industria con sus preferencias únicas y su afinidad por lo tecnológico.
Asimismo, la preferencia indudable por el deporte rey hace que las apuestas deportivas sigan en el corazón de los mexicanos. La Liga MX y eventos internacionales como la Copa Mundial y la Champions League son las que dominan el mercado.
Tecnología y medios de pago
Uno de los principales catalizadores de este crecimiento ha sido la alta penetración de internet, que supera ya el 80% de la población. Esto ha facilitado el acceso masivo a plataformas digitales de juego y ampliado las oportunidades para nuevos empresarios y actores del sector.
La transformación también alcanza los medios de pago. Tarjetas de crédito, transferencias SPEI y pagos en efectivo a través de OXXO son los más comunes. Además, el uso de criptomonedas como Bitcoin y Ethereum está ganando terreno en algunas casas de apuestas, ofreciendo mayor privacidad y seguridad en las transacciones.
A ello se le suma la colaboración entre las fintechs y las plataformas de sports betting que ha sido clave para facilitar pagos rápidos y seguros, promoviendo una inclusión financiera que atrae a nuevos jugadores.
EXPANSIÓN CON INNOVACIÓN
Este mercado se ha consolidado rápidamente y tiene una proyección anual del 5.88% hasta alcanzar los 2.5 mil millones de dólares en ingresos para este 2025. Asimismo, se estima que las apuestas deportivas virtuales representarán alrededor del 50% del total de apuestas en el país, lo cual refleja una aceptación masiva de las plataformas.
Una de las tendencias en el mercado mexicano es la simulación de eventos deportivos en tiempo real utilizando algoritmos avanzados, representando ya casi el 6% del total de las apuestas en línea.
AVANCES MÓVILES
Asimismo, la adopción de aplicaciones móviles para apuestas deportivas tiene un crecimiento proyectado del 46% entre el 2023 y el 2027 en el mercado de aplicaciones móviles. Este aumento refleja el cambio en los hábitos de consumo digital en el país, donde los jugadores prefieren la comodidad y accesibilidad que ofrecen las plataformas.
De acuerdo con SBC Noticias, las apuestas deportivas virtuales representan alrededor del 50% del total de apuestas realizadas en el país. Este segmento, que ha ganado popularidad rápidamente debido a su disponibilidad las 24 horas del día y su accesibilidad, ha crecido más que las apuestas tradicionales y se espera que siga siendo uno de los principales impulsores de la industria en los próximos años. Además, la Generación Z y los millennials están jugando un papel clave en este crecimiento, con una inclinación significativa por las plataformas digitales y apuestas en tiempo real, lo que ha llevado a una evolución en los hábitos de consumo.
Con una combinación de marcos legales en evolución, innovación tecnológica constante y una base joven de apostadores, México se posiciona como uno de los mercados más prometedores a nivel mundial. Las proyecciones de crecimiento, junto con el fortalecimiento institucional, perfilan al país como epicentro estratégico para el desarrollo de las apuestas deportivas en América Latina.











































