Misticismo, vocación de servicio, mejora continua e innovación son algunos de los pilares que han convertido al ahora OSCORP en una gran potencia en el sector del juego. Su nueva imagen renovada y fresca ha hecho que se fortalezca aún más los conceptos primordiales de la compañía.
El viernes 18 fue la ceremonia de presentación de la unificación corporativa en medio de ejecutivos, aliados estratégicos y trabajadores. La alegría desbordante acompañó la celebración de principio a fin.
“Esta reunión la hemos hecho para compartir con quienes vienen siendo parte importante en nuestra historia. Parte de nuestro crecimiento y de nuestros sueños futuros. Queremos crear ese compromiso en las personas que comparten con nosotros este gran evento, que lo hemos hecho, como siempre lo decimos, con todo el corazón y el amor del mundo”, presentó Susan Montes, vicedirectora corporativa de OSCORP.
La ejecutiva comentó a la Revista CASINO que con esta actividad buscan transmitir lo que, como corporativo, brindan en las salas: vender emociones y entretenimiento.
RECONOCIMIENTOS
La noche también se vistió de gala para poder homenajear a 4 personajes que fueron pieza clave en el crecimiento de Oscorima Corporation. Se trata de los fundadores honoríficos, quienes subieron al estrado, en medio de aplausos y ovaciones, a recibir sus reconocimientos a brindar pequeñas cátedras de crecimiento empresarial, además de contar la historia y algunas anécdotas que vivieron en los inicios de la compañía.
Esta parte de la ceremonia inició reconociendo a Rolando Solier. En sus palabras, agradeció a los presentes y recordó cómo fueron los inicios de la empresa. De manera precaria se aventuraron en este rubro, pero “había amor y pasión por el trabajo”, indicó. A su vez, detalló que entre las claves existentes para que la empresa tenga liderazgo empresarial están su propuesta de valor, el talento humano, la innovación y la responsabilidad.
Walteher Ostos fue otro de los personajes reconocidos, quien vio nacer y crecer las salas y empresas de OSCORP. En tal sentido, hizo una cronología de la evolución de la compañía, siendo octubre de 1995 fecha en la que se puso la primera piedra del entonces Salón turístico El Palacio.
“OSCORP es la nueva imagen, es el cambio, una generación joven. Ellos tienen la gran responsabilidad de seguir en el éxito, que eso nos ha costado”, recomendó Ojeda.
Cerró sus palabras dirigiéndose a los directivos, solicitándoles que no pierdan la filosofía inculcada: la sensibilidad humana.
La Srta. Roja Bejarano también fue parte de los reconocimientos. La ejecutiva acompaña a la compañía desde hace 27 años; es decir, desde los inicios de la corporación. Agradeció al líder, al directorio, a sus compañeros y a las oportunidades brindadas desde siempre.
BRINDIS DE HONOR
Culminado los reconocimientos, Jorge Villavicencio, director corporativo, mencionó las cualidades de cada fundador honorífico. Asimismo, resaltó que los lazos fraternales que se tiene con cada uno de los asistentes son tan fuertes que ni la pandemia pudo resquebrajarlos. Explicó que entre los dos stakeholders primordiales que tiene la corporación están los socios partícipes y los colaboradores.
“Cómo no recordar llamadas, reuniones, durante ese periodo complicado, con una tonalidad tanto de incertidumbre pero que cada una de ellas terminaba con un mensaje de esperanza, con un mensaje de optimismo, no solo en una fe ciega, sino en un optimismo que era basado en la confianza mutua”, detalló Villavicencio.
Mencionó la frase célebre referida a que “el ave no confía en la rama sino en sus alas”. En tal sentido, reflexionó que las alas de la corporación son las que llevan a soñar, a emprender, a tener un ansia de conquista y de victoria en su línea empresarial.
“Y, sobre todo, con un objetivo claro: hacer empresa orientándonos a mejorar la calidad humana y en alguna forma el contexto en el que vive nuestro país”, destacó.
Finalizó sus palabras con la expresión “la alegría de vivir”, explicando que el evento fue realizado bajo dicha orientación de que “vivamos o retomemos la vivencia alegre, experiencias gratas de risas, pláticas agradables, bailes y cómo no, de muchos brindis”, agregó. Posteriormente, se procedió al brindis de honor.
FIESTA
La celebración continuó con la cena y la muestra de danzas nacionales e internacionales. Flamenco, tango, marinera, huaylarsh y una danza típica de la selva deleitaron a los asistentes.
El evento culminó en medio de la algarabía y alegría de quienes forman parte de este logro por parte de OSCORP, al compás de la orquesta.














































