La Autoridad de Juegos de Azar de los Países Bajos (Kansspelautoriteit) publicó una versión revisada de las directrices que regulan las evaluaciones de solvencia económica aplicadas por los operadores de juego online. La actualización responde a las deficiencias detectadas durante las inspecciones efectuadas a los licenciatarios, pese a que el regulador reconoció avances generales en el cumplimiento de estas obligaciones.
Un ajuste tras inspecciones reveladoras en los Países Bajos
La Kansspelautoriteit publicó esta semana una versión revisada del documento que explica cómo los operadores deben evaluar la capacidad económica de los jugadores antes de autorizarles límites de depósito más altos. La actualización llega después de que el organismo detectara ambigüedades en la guía original, emitida en febrero de 2025, y deficiencias en su aplicación práctica.
Desde octubre de 2024, todo operador de juego en línea con licencia en los Países Bajos debe realizar una evaluación de recursos económicos cuando un usuario solicita depósitos por encima de los límites mensuales establecidos. Ese tope es de 325 dólares netos para jugadores de entre 18 y 24 años, y de 760 dólares para los mayores de esa edad. Esta prueba forma parte del marco de «deber de diligencia» que la Kansspelautoriteit introdujo en 2024, con el objetivo de evitar que las personas apuesten por encima de sus posibilidades reales.
Solo cuentan los ingresos recurrentes de los usuarios
La principal aclaración del nuevo documento establece que los límites de depósito deben calcularse únicamente con base en los ingresos estructurales o recurrentes del jugador en los Países Bajos. Activos líquidos como los ahorros, el patrimonio empresarial, la propiedad inmobiliaria o pagos puntuales —bonificaciones o regalos, por ejemplo— no deben contabilizarse como ingresos regulares.
Según la Kansspelautoriteit, la redacción anterior generaba confusión entre los operadores, algunos de los cuales incluían de forma incorrecta esos activos no recurrentes en sus cálculos, lo que producía límites de depósito inflados y, en consecuencia, un menor nivel de protección para los jugadores.
Tras la publicación de la guía inicial, la Kansspelautoriteit realizó controles a una muestra de 20 titulares de licencia y encontró incumplimientos reiterados. Como respuesta, aplicó diez entrevistas correctivas, emitió tres advertencias formales y dictó una instrucción vinculante. El regulador anunció que mantendrá una supervisión estricta y realizará nuevos controles para verificar que las normas se cumplan.
Un estudio previo, difundido en octubre del año pasado entre 1.507 encuestados, mostró que el respaldo social a los límites de depósito subió del 76% al 82% en dos años.
Buenas prácticas identificadas en los Países Bajos
La guía actualizada recoge ejemplos de buen desempeño entre los operadores. Uno de ellos es no elevar el límite de depósito de los jugadores jóvenes por encima de 325 dólares mensuales, sin importar cuánto declaren ganar. Otro es aplicar un porcentaje menor al 30% estándar de los ingresos netos cuando se calculan límites de gasto seguros para personas de bajos ingresos.
También se recomienda permitir un único depósito que exceda el límite del jugador antes de aplicar el tope máximo, si aún no se completó la prueba de solvencia. Asimismo, la Kansspelautoriteit pide documentar con detalle cómo se calculó cada límite y conservar esa evidencia en el registro del jugador. Para estimar mejor la capacidad de ingreso mensual, sugiere usar varios recibos de nómina recientes o promediar el salario en un período determinado.
Las malas prácticas a evitar
El documento también enumera 13 ejemplos de malas prácticas en los Países Bajos. Entre ellas figuran aceptar ingresos no verificados basados solo en lo que declara el jugador o en documentos que no se pueden confirmar, y aplicar restricciones a bonos por un período menor a los 30 días obligatorios tras fijarse un límite de depósito.
Otro error común señalado es calcular los ingresos netos usando el recibo de nómina más alto del jugador en lugar de un promedio. La Kansspelautoriteit también advierte contra tratar como ingresos estructurales elementos que no lo son, como activos líquidos, los ingresos de la pareja, préstamos o beneficios sociales destinados a fines específicos.











































