La Autoridad del Juego de los Países Bajos (Kansspelautoriteit, KSA) publicó nuevas directrices para clarificar qué tipo de personas no pueden participar en campañas publicitarias de operadores de juegos de azar.
La prohibición del marketing de influencia fue introducida en 2022 dentro de las reformas a la Ley de Juegos Remotos (KOA), una normativa que todavía se implementa bajo el actual gobierno neerlandés. Su objetivo central es proteger a grupos vulnerables, en especial menores de edad y jóvenes adultos.
El problema de los «modelos a seguir» en los Países Bajos
Desde el inicio, la ley hacía referencia a figuras consideradas «modelos a seguir», una categoría que generó confusión entre los operadores. Los deportistas profesionales fueron rápidamente identificados como un perfil prohibido por su alta exposición pública. Sin embargo, surgió una zona gris: ¿qué ocurre con influencers digitales que, en muchos casos, acumulan más seguidores que cualquier atleta?
La KSA reconoció que esa ambigüedad persistía y decidió actuar. Las nuevas directrices incorporan de manera explícita a influencers, streamers y otras personalidades con presencia significativa en internet. El regulador sostiene que los grupos vulnerables tienden a identificarse con estas figuras tanto o más que con celebridades tradicionales, lo que las convierte en un vector de riesgo equivalente.
Instrucciones directas a los operadores
Las directrices fueron enviadas a todos los operadores con licencia activa en los Países Bajos. El mensaje fue claro: bajo ninguna circunstancia pueden utilizar a estas personalidades en sus campañas de marketing digital. Aquellos que ya mantienen contratos vigentes con influencers o figuras similares fueron instados a finalizarlos con la mayor rapidez posible. No se trata de una recomendación, sino de una exigencia regulatoria con consecuencias económicas concretas.
Sanciones que ya se aplican en los Países Bajos
El regulador no solo emite advertencias. Ya existen casos documentados de sanciones por infracciones en este ámbito. Uno de los más recientes obligó a JOI Gaming Ltd a pagar $432.000 dólares por colocación ilegal de productos en plataformas en línea, una penalización que ilustra la disposición de la KSA a aplicar la ley con firmeza.
Otro episodio llamó la atención en junio del año anterior, aunque sin derivar en sanción económica: la KSA detectó que BetMGM utilizó la imagen de Lamine Yamal en uno de sus anuncios. En ese momento, el futbolista tenía 17 años, lo que hacía la infracción especialmente sensible dado que la normativa busca, precisamente, proteger a los menores de la exposición a publicidad de apuestas.
Perspectivas de una regulación más estricta
Con un nuevo gobierno consolidado tras un periodo de inestabilidad política, todo indica que la regulación del juego en los Países Bajos seguirá endureciéndose. Las autoridades combinan la clarificación normativa con la aplicación de sanciones para enviar una señal inequívoca al sector: el cumplimiento no es opcional. Para los operadores, esto implica revisar sus estrategias de comunicación digital y desvincularse de cualquier figura pública que pueda ser percibida como influyente sobre audiencias jóvenes o vulnerables.











































