La Ley Federal de Juegos y Sorteos en México, vigente desde 1947, ya no responde a las realidades tecnológicas ni al crecimiento explosivo del juego en línea. Por primera vez, el Gobierno ha planteado de forma oficial su intención de actualizar este marco normativo y ha convocado al sector para diseñar una legislación más moderna. En entrevista con la revista CASINO, Miguel Ángel Ochoa, presidente de AIEJA, aborda los avances del proceso, el impacto del juego ilegal, la situación del mercado online, las oportunidades para la inversión extranjera y los nuevos desafíos que traen consigo los eSports y la gamificación en un contexto que exige responsabilidad social y visión de futuro.
Sobre la modernización de la Ley de Juegos y Sorteos, ¿cómo acelerar las reformas y qué beneficios traerían para la inversión y el empleo?
La Ley Federal de Juegos y Sorteos que rige la Industria mexicana del juego, data de 1947; es decir que tiene 78 años y, por lo tanto, está obsoleta. Por vez primera, el Gobierno anunció públicamente al final del año 2024 su deseo de trabajar una nueva iniciativa de ley y encargó a su Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, impulsar y supervisar este proceso. Fue de esta forma que, en diciembre del 2024, la titular de la política interior convocó al conjunto de los Permisionarios y a las dos asociaciones existentes, a una reunión para reiterarnos la voluntad de este gobierno de modernizar la ley. Desde entonces, bajo su auspicio, se celebraron cinco mesas temáticas de diálogo e intercambios para nutrir de insumos el borrador de esta nueva iniciativa de ley.
A partir de ahí, el camino que seguirá el borrador final de esta iniciativa será el siguiente: el Ejecutivo lo someterá al análisis de la Cámara baja, la cual, en caso de aprobación, la girará al Senado para su revisión. Este proceso, en el mejor de los casos, podría culminar en el segundo periodo de sesión del Congreso de este año, o bien, lo vemos más factible, durante el primer cuatrimestre del 2026.
Contar con una ley moderna y acorde a los tiempos que estamos viviendo, traería grandes ventajas y beneficios para la industria y el país en general. Estará fortalecida la seguridad jurídica lo cual permitiría, entre otras cosas, establecer con claridad la vigencia de los permisos, los mecanismos de reapertura de salas, los cambios de domicilio y el marco funcional del juego online, para no citar los múltiples beneficios que conllevaría. Y el contar con un sólido y apropiado marco jurídico atraerá naturalmente mayor inversión, no solo nacional, sino también extranjera y, evidentemente, tendrá efectos muy positivos en el empleo y en la dinámica del sector.
¿Cómo se ha reducido el juego ilegal en el segmento presencial, y qué estrategias se plantean para combatirlo en el canal online?
El juego ilegal es efectivamente una de nuestras preocupaciones. Pero hago una división entre la vertiente “land-based” y “la online”: en lo que atañe a los casinos físicos, se ha logrado, a lo largo de la última década, reducirlo a su más mínima expresión. Había más de 100 puntos de casinos ilegales en todo el país y ahora, no llegamos ni a diez.
En cambio, en la vertical online, estimamos que el 60% de la oferta no es legal. Es decir, no autorizada por la Secretaría de Gobernación. Esta situación está obviamente entre nuestras principales preocupaciones y estamos intentando que, en la nueva iniciativa de ley, se contemple un capítulo completo para ello. El luchar a favor de una competencia leal entre los operadores de iGaming pasará por el apoyo de la policía cibernética para el bloqueo de páginas web ilegales, así como por la colaboración de las plataformas de procesamiento de pago.
¿Cómo afectan la prohibición de nuevas máquinas al ecosistema de casinos físicos?
La repentina prohibición de importación de nuevas máquinas de juego a nuestro país, se debe principalmente a un error de interpretación, por parte de la Secretaría de Economía, de un decreto emitido por el gobierno anterior, en noviembre del 2023.
Si bien el impacto de esta mala lectura del decreto nos preocupó, es evidente que, al no permitir la apertura de salas nuevas, política, sea dicho de paso, impulsada por el gobierno anterior, no se requiere por ahora colocar nuevas máquinas en los casinos físicos, aunque algunas requieran de renovación y/o actualización. Pero se está solucionando. Hemos, de manera gremial, enfrentado el problema y estamos en constante comunicación con las autoridades para encontrar una pronta solución a la problemática.
Pero una vez más, tan pronto logremos una nueva ley, esa requerirá un nuevo Reglamento, dejando sin efecto el ya mencionado decreto, que vino a complicar este tema.
¿Qué factores están impulsando el crecimiento del mercado de apuestas en línea en México, y qué regulaciones aún faltan para fortalecerlo?
El mercado mexicano de las apuestas y del iGaming en general, tiene un potencial enorme, con sus 130 millones de habitantes, su población relativamente joven —edad promedia de 30.8 años— y la alta conectividad existente. Su valor se estima en la actualidad en alrededor de 3000 millones de dólares estadounidenses. Y uno de los motores de esta vertical, son las apuestas deportivas, en constante crecimiento. Para 2028, Atlaslive pronostica que los ingresos generados por las apuestas deportivas alcanzarán 1740 millones de dólares, con 3,5 millones de apostadores activos.
Pero como ya lo hemos comentado anteriormente, la regulación vigente es insuficiente y la oferta ilegal sigue muy importante, generando una competencia desleal para los operadores que sí cumplen con la normatividad en vigor. Urge una regulación fina en la materia. Y los desafíos, tanto legales, como tecnológicos, son enormes. Pero no creo que sea una especificidad mexicana; el mundo entero está confrontado en la problemática de la regulación del internet, la transjuridiccionalidad, el surgimiento de los criptoactivos, la Inteligencia Artificial, para no citar más.
¿Qué condiciones considera clave para atraer mayores inversiones extranjeras al mercado mexicano del juego?
No hay secreto: con la seguridad jurídica a la cual todos aspiramos, no cabe duda de que las inversiones extranjeras llegarán aún más al país. Como saben, asisto y participo a diversos foros y ferias de la industria alrededor del mundo, y la pregunta es siempre la misma: ¿cómo está el tema de la seguridad jurídica para poder invertir en México? El mercado mexicano despierta mucho interés y numerosas son las empresas internacionales que ya tienen un pie en el país.
Si avanzamos con el tema de la nueva ley y que, rápidamente, se publique el Reglamento de dicha ley, esto generará una mayor claridad jurídica y permitirá alentar las inversiones y los empleos. Como gremio, insistimos también en la necesidad de una reforma tributaria para poder tener una oferta competitiva y atractiva.
¿Qué oportunidades y retos presentan los eSports y la gamificación para un desarrollo responsable e inclusivo del entretenimiento digital?
Los eSports y el mundo de los videojuegos, están entre las industrias de mayor crecimiento, no solamente en México, sino a nivel latinoamericano. Se estima que el valor del mercado de videojuegos en México supera actualmente los 1500 millones de dólares y que los ingresos por eSports en nuestro país, alcanzan los 1340 millones de dólares, para una audiencia, entre espectadores y jugadores, de más de 12 millones de personas.
Estos nichos, relativamente nuevos, conllevan retos. Sobre todo, en términos de juego responsable. Y estos retos nos deben interpelar a todos: jugadores, pero también a operadores, autoridades y, cosa aún más complicada, a las familias mismas. Numerosos estudios evidencian el crecimiento de la adicción a la tecnología y a los juegos por parte de los infantes, en el seno mismo de sus núcleos familiares. Esto nos obliga, como sociedad, a repensar nuestras estrategias de prevención y adecuar la normatividad con base a esta realidad.











































