Silas Malafaia, pastor de la Asamblea de Dios Vitória em Cristo, contó que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, le aseguró en una conversación telefónica que vetará la legalización del juego, si el proyecto de ley es aprobado en el Congreso Nacional.
“Si el congreso aprueba la desvergüenza del juego, Bolsonaro lo vetará”, escribió Malafaia en sus redes sociales. A través de un video, el pastor califica al proyecto como una “desgracia social” y dice que “no beneficia en absoluto a la economía del país”.
El pastor, que es un amigo cercano de Bolsonaro, explicó que la legalización del juego solo interesa a “grupos económicos poderosos y el lavado de dinero de los corruptos”.
El tema ha dividido opiniones en el Congreso Nacional. Por un lado, están los diputados que quieren que se vote con urgencia el proyecto de ley que legaliza el bingo, casino y las apuestas deportivas.
Hoy, el presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, hizo un pedido urgente, que luego fue retirado de la agenda. Por otro, está la bancada evangélica, que asegura que el presidente de la cámara no tiene suficientes votos para legalizar la práctica.
Prohibido durante 80 años en Brasil, el texto define los juegos de azar y habilidad como actividades económicas que serán reguladas y supervisadas por un organismo federal, probablemente una agencia reguladora.











































