El gobierno de Suecia ha decidido reforzar su regulación sobre el juego designando a un investigador que revisará la Ley de Juego del país con el objetivo de frenar a los operadores ilegales.
El encargado de liderar esta investigación será Marcus Isgren, presidente de la Junta Sueca de Quejas de Consumidores, quien deberá presentar sus conclusiones antes del 17 de septiembre de 2025.
La medida busca modificar la legislación para dificultar el funcionamiento de sitios de apuestas sin licencia en Suecia y así garantizar un mercado de juego más seguro.
Preocupaciones sobre el mercado ilegal
Este anuncio responde a preocupaciones crecientes sobre la canalización del mercado. Según el regulador sueco, Spelinspektionen, en 2023 el 14% del tráfico de jugadores se dirigió a sitios ilegales en lugar de operadores con licencia.
Sin embargo, estimaciones del organismo comercial BOS y del monopolista ATG sitúan esta cifra entre el 20% y el 30%. Además, datos de ATG revelan que el tráfico hacia sitios de juego sin licencia se ha multiplicado por diez desde 2019, evidenciando la necesidad de una reforma.
Presión de la industria del juego
La presión de la industria también ha sido clave en esta decisión. El 18 de febrero, la BOS envió una carta abierta al gobierno solicitando cerrar lagunas en la ley actual que permiten a operadores ilegales captar jugadores suecos.
Actualmente, solo se prohíbe a estos operadores ofrecer juegos dirigidos explícitamente a consumidores suecos o procesar transacciones en la moneda local (SEK). No obstante, muchos evitan esta restricción operando en inglés y aceptando euros, lo que sigue atrayendo a los jugadores.
Apoyo de BOS a la revisión legal
Gustaf Hoffstedt, secretario general de BOS, ha celebrado la decisión del gobierno, destacando que esta revisión es un paso necesario para tapar las “goteras” en la regulación del juego que han permitido a operadores sin licencia continuar captando clientes suecos desde 2019.
Con estos cambios, se espera un mercado más regulado y con menos presencia del juego ilegal.











































