La Fórmula 1 anunció que el Gran Premio de Las Vegas generó un impacto económico de 1,5 mil millones de dólares para la ciudad -superando en un 50 % al Super Bowl LVIII- y atrajo a 1,3 millones de espectadores.
Un aspecto clave de esta inversión es la construcción de un edificio permanente para el paddock, que costó aproximadamente 500 millones de dólares. Este edificio servirá para el Gran Premio y funcionará como la sede de la Fórmula 1 en América del Norte, complementando con una tienda de mercancías y diversas experiencias para los fanáticos durante todo el año.
La competencia tuvo un gran éxito económico, pero el evento enfrentó varios problemas. Algunos negocios locales presentaron demandas alegando que sus operaciones fueron negativamente afectadas por la conversión de las vías públicas en una pista de carreras, incluyendo aumentos de precios y bloqueos en la ciudad.
Los pilotos también expresaron su descontento describiendo la carrera en Las Vegas como más un espectáculo que una competencia deportiva.
Superando lo ya señalado, la Fórmula 1 y la Autoridad de Convenciones y Visitantes de Las Vegas (LVCVA) han firmado un acuerdo para fortalecer su relación y continuar con el evento durante los próximos 10 años.
La LVCVA es una agencia financiada por el gobierno que ha promovido varios eventos deportivos en Las Vegas, incluyendo el Super Bowl.











































