El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, planteó que las políticas aplicadas al tabaco podrían servir como referencia para regular la publicidad de las apuestas en el país. Según el ministro, la restricción publicitaria al tabaco en televisión, radio y revistas tuvo un efecto concreto sobre el consumo. Ese antecedente es, a su juicio, el modelo que Brasil debería replicar ahora con las plataformas de apuestas.
El respaldo científico: fumadores cayeron un 40% con las medidas antitabaco
La comparación de Padilha no es solo política: cuenta con respaldo del sistema científico brasileño. Tania Cavalcante, médica del Instituto Nacional del Cáncer (Inca) y secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional para la Implementación del Convenio Marco para el Control del Tabaco (Conicq), afirmó en 2019 que el número de fumadores en Brasil se redujo un 40% como resultado directo de las políticas antitabaco implementadas en el país.
Ese dato respalda el argumento del ministro: si las restricciones publicitarias lograron un impacto de esa magnitud sobre el tabaco, una política equivalente podría tener efectos similares sobre el consumo de apuestas.
El proyecto de ley que busca prohibir la publicidad de apuestas en Brasil
Las declaraciones del ministro se producen mientras avanza en el Senado Federal el PL n.º 3.563/2024, un proyecto de ley que busca prohibir de forma completa la publicidad de casas de apuestas en Brasil. La iniciativa fue aprobada en la Comisión de Ciencia y Tecnología (CCT) en febrero y actualmente está detenida en la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ), a la espera de una nueva votación.
De aprobarse, la norma pondría fin a la intensa presencia publicitaria que las plataformas de apuestas han consolidado en los últimos años en transmisiones deportivas, redes sociales y medios de comunicación masivos en todo el territorio brasileño.
Atención al juego problemático: el SUS y el sistema de autoexclusión
Durante la entrevista, Padilha también hizo referencia a las herramientas de atención disponibles para quienes padecen adicción al juego. El Sistema Único de Salud (SUS) ofrece gratuitamente un programa de atención telefónica orientado al juego problemático. Además, el ministro indicó que más de 300,000 personas ya se registraron en el sistema de autoexclusión de sitios de apuestas, desarrollado por la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda (SPA/MF).
Esa cifra da una dimensión de la escala del problema: el número de autoexclusiones voluntarias sugiere que el juego problemático tiene una presencia significativa en la sociedad brasileña, más allá de los debates sobre causalidad o cifras de endeudamiento.
La semana en que Lula amenazó con prohibir las casas de apuestas
Las palabras del ministro de Salud no llegaron en un vacío político. En la misma semana, el presidente Lula declaró públicamente que, si dependiera de él, acabaría con las casas de apuestas en Brasil. La escalada retórica del gobierno federal contra el sector es parte de una estrategia más amplia ante un problema que el oficialismo asocia directamente con el endeudamiento de las familias.
Según datos de Serasa, 81.7 millones de brasileños se encuentran actualmente en situación de endeudamiento. El gobierno vincula parte de ese fenómeno a los gastos en apuestas, aunque los propios datos disponibles matizan esa narrativa: el Ministerio de Hacienda reveló que el 53% de los apostadores brasileños gasta hasta 50 reales al mes —menos de $10 dólares— en plataformas autorizadas por la SPA. Además, la principal causa estructural del endeudamiento en Brasil sigue siendo los intereses asociados al sobregiro bancario y las tarjetas de crédito.
Las apuestas como tema electoral de cara a 2026
El trasfondo político de la ofensiva oficial contra el sector no es menor. El endeudamiento de las familias y la seguridad pública son los dos principales problemas que enfrenta Lula de cara a la campaña electoral de 2026. En ese contexto, el gobierno estudia la posibilidad de lanzar un programa de renegociación de deudas que incluiría una restricción: quienes accedan a renegociar sus pasivos podrían quedar impedidos de participar en plataformas de apuestas.
La confluencia entre la agenda sanitaria de Padilha, la retórica de Lula y las iniciativas legislativas en curso dibuja un escenario en el que el sector de apuestas en Brasil enfrenta una presión regulatoria sin precedentes, impulsada tanto por razones de salud pública como por cálculos electorales.











































