Nueva Zelanda inicia esta semana la subasta de licencias para casinos en línea. El Departamento de Asuntos Internos (DIA) publicó un borrador de debate sobre los Requisitos de Pruebas y Supervisión para la Tecnología de Juegos de Casino en Línea. El documento describe el régimen de pruebas, certificación y supervisión previsto en la Ley de Juegos de Casino en Línea de 2026.
El país emitirá 15 licencias a finales de este año. Según Complete iGaming, la fase de Expresión de Interés ya está en marcha. La siguiente etapa es una «subasta silenciosa» de dos semanas, que comienza este martes 29 de septiembre.
Laboratorios autorizados en Nueva Zelanda
El borrador enumera tres laboratorios independientes aprobados: GLI Australia, Quality Assurance Laboratories y BMM Australia. Cualquiera de ellos puede certificar los juegos y sistemas de los solicitantes.
Requisitos antes de obtener la licencia
Los aspirantes a operar en Nueva Zelanda deben presentar un Registro de Juegos y Generadores de Números Aleatorios (RNG). En este documento deberán acreditar que los juegos que planean ofrecer —incluidos aquellos con crupier en vivo— y sus RNG han sido evaluados por alguno de los laboratorios aprobados.
Los solicitantes también deben informar quiénes son sus proveedores de tecnología crítica y dónde están sus centros de datos o servidores en la nube. Deben respaldar esa información con la certificación ISO 27001 o una equivalente.
Obligaciones al iniciar la operación
Cuando comience la vigencia de la licencia, los operadores entregan un registro actualizado. Además, su director ejecutivo o su director de cumplimiento normativo confirma que toda la tecnología cumple la normativa. Esto incluye la tecnología de terceros, la infraestructura, los sistemas operativos, las bases de datos y el software de juegos.
Supervisión continua en Nueva Zelanda
El borrador exige análisis periódicos de vulnerabilidades y pruebas de penetración en la plataforma de cada operador. También pide vigilar de forma constante el sistema y el retorno al jugador. Los operadores deben conservar toda la documentación de las pruebas realizadas.
Cambios en juegos y generadores
Todo juego o RNG nuevo debe pasar por pruebas externas. Los juegos o RNG existentes se prueban de nuevo cuando un cambio afecta, o puede afectar, la imparcialidad.
Los cambios menores que no afectan la imparcialidad pueden resolverse con pruebas internas. Para ello, el operador necesita controles sólidos de desarrollo, pruebas y lanzamiento. Entre ellos figuran la seguridad del código fuente, el control de versiones, los controles de acceso, la separación de funciones, la revisión por pares y entornos distintos para desarrollo, pruebas y producción.
Pruebas de otras jurisdicciones
Nueva Zelanda acepta, en algunos casos, pruebas hechas para otros reguladores. Esto aplica a juegos, RNG, operaciones con crupier en vivo y sistemas de plataforma. Las pruebas deben ofrecer garantías suficientes frente a los requisitos neozelandeses. El borrador menciona de forma expresa las certificaciones del Reino Unido y de Ontario, en Canadá.
Certificación independiente obligatoria
Aun con pruebas previas válidas, los operadores deben obtener una certificación independiente de la plataforma y de las pruebas de juego. El plazo es de seis meses desde la aprobación de la licencia. Después, la certificación se renueva al menos una vez al año.
Una etapa decisiva para el mercado
La subasta es quizás la fase más importante del proceso. En ella, los operadores compiten por las 15 licencias disponibles. Quienes ganen deberán cumplir el régimen técnico descrito en el borrador. Nueva Zelanda apuesta así por un sistema con controles independientes, revisiones periódicas y documentación completa.











































