En África, el crecimiento sostenido de las apuestas online y móviles en el continente ha puesto sobre la mesa un problema que preocupa cada vez más a especialistas en salud pública y a la propia industria del juego: los sistemas de prevención, investigación y soporte al jugador no avanzan al mismo ritmo que la adopción tecnológica.
Así lo advirtió Lebogang Seoheng, presidente de la recién creada Red Africana de Juego Responsable (ARGN, por sus siglas en inglés), en declaraciones al portal especializado NEXT.io. Según Seoheng, el acceso al juego se ha vuelto considerablemente más sencillo gracias a los dispositivos móviles, pero la infraestructura de protección continúa rezagada frente a esa expansión.
Qué es la ARGN y por qué se creó
La ARGN nació esta semana como una plataforma continental que reúne a organizaciones de juego responsable, investigadores académicos, especialistas en tratamiento, defensores de derechos y actores de la industria del juego. Su misión combina cuatro ejes: educación, prevención, tratamiento e investigación aplicada al desarrollo de políticas públicas.
Uno de los objetivos inmediatos de la red, explicó Seoheng, es reconocer las particularidades de cada mercado africano sin perder de vista los problemas comunes que atraviesan las fronteras nacionales, entre ellos el juego digital, las apuestas deportivas, la exposición temprana de jóvenes al juego y las dificultades financieras asociadas a esta actividad.
Un directorio continental para facilitar el acceso a la ayuda
Entre las prioridades de la ARGN destaca la construcción de un directorio de servicios de tratamiento, recuperación y apoyo disponible en distintos países africanos. La idea, según Seoheng, es evitar que las personas afectadas por el juego problemático deban enfrentarse a sistemas fragmentados para encontrar asistencia.
El dirigente también subrayó la necesidad de fortalecer las vías de derivación entre organizaciones, mejorar la concienciación pública sobre los daños asociados al juego y promover una colaboración más estrecha entre entidades de juego responsable, profesionales de la salud, investigadores, comunidades locales y responsables de política pública.
El llamado a operadores y reguladores
Para Seoheng, la protección del jugador debería integrarse como un componente estructural del ecosistema del juego desde el inicio, y no como una respuesta reactiva una vez que el mercado ya se expandió. En ese sentido, pidió a los operadores reforzar sus medidas de juego responsable, anticipar posibles daños, ofrecer información clara a los usuarios y adaptar los mecanismos de seguridad a las nuevas tecnologías y productos que surgen en el sector.
El presidente de la ARGN también instó a los reguladores africanos a construir marcos normativos más sólidos y con aplicación consistente, en un contexto donde las apuestas online y móviles siguen expandiéndose por buena parte del continente. Insistió en que la regulación debe sustentarse en evidencia y priorizar la protección de jugadores y comunidades, además de fomentar la cooperación entre operadores, reguladores, investigadores, proveedores de tratamiento y organizaciones de la sociedad civil.
Una hoja de ruta a cinco años
La ARGN plantea un horizonte de trabajo a mediano plazo centrado en sentar bases sólidas para un cambio estructural y sostenido. Seoheng detalló que el progreso de la red se medirá no solo por resultados concretos, sino también por las relaciones institucionales y los sistemas de colaboración que logre establecer entre sus miembros.
Entre las metas específicas figuran la elaboración de un informe sobre los daños relacionados con el juego en distintos mercados africanos, la creación del ya mencionado directorio de servicios de apoyo, una mayor articulación entre las organizaciones asociadas y una participación más activa de reguladores y autoridades de política pública.
Seoheng expresó su aspiración de que la ARGN se consolide como una plataforma de referencia continental en materia de juego responsable, prevención de daños, investigación y formulación de políticas, con datos generados en África que sirvan de base para decisiones locales.
«Me gustaría que comprendiéramos mucho mejor los daños relacionados con el juego en los mercados africanos, y que la investigación africana sirviera de base para las políticas y prácticas africanas», señaló el presidente de la organización.
El bienestar del jugador como eje del crecimiento del sector
Seoheng cerró su intervención con un mensaje dirigido a toda la cadena de valor de la industria: el juego responsable debe formar parte del desarrollo del mercado africano desde sus primeras etapas, no incorporarse como una medida correctiva posterior.











































