El antropólogo Loran Eisely decía “si hay magia en este planeta, está contenida en el agua”. Efectivamente, el agua es el recurso natural por excelencia, todos dependen de ella. En tal sentido, cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, para realzar su valor y promover su utilización sostenible, haciendo frente a la crisis por la que está atravesando este recurso natural.
Para este año, se propuso que el lema para que acompañara a la celebración sería “Aguas subterráneas: Hacer visible el recurso invisible”, teniendo como enfoque apoyar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6: agua y saneamiento para todo para 2030. Su importancia recae en que son aguas que se encuentran bajo tierra, específicamente en los acuíferos, y alimentan a los manantiales, ríos, lagos y humedales.
“La vida no sería posible sin ellas. La mayoría de las zonas áridas del planeta depende por completo de este recurso, que suministra una gran proporción del agua que utilizamos para fines de consumo, saneamiento, producción de alimentos y procesos industriales”, detalló las Naciones Unidas.
Sin embargo, a pesar de que todas las actividades sociales y económicas dependen en gran medida del abastecimiento de agua dulce y de su calidad, la UN resaltó que no todos tienen acceso a agua potable. Es decir, existen aún un promedio de 2200 millones de personas que viven sin la posibilidad de gozar de este recurso.
MIRADA DE UNESCO
Si se extrae más agua de la que se recarga con la lluvia o nieve se pone en peligro el agotamiento de este recurso y aquí es donde recae su importancia. A su vez, la contaminación está jugando un rol crucial ya que puede llevar hasta la paralización de su uso, poniendo en riesgo a la humanidad.
“El agua subterránea ya proporciona la mitad del volumen de agua extraída para uso doméstico por la población mundial, incluida el agua potable para la gran mayoría de la población rural que no recibe el agua a través de sistemas de suministro públicos o privados, y alrededor del 25% de toda el agua extraída para riego”, detalló la Unesco.
La entidad también consideró que este “tesoro oculto” que se acumula bajo tierra, representa alrededor del 99% de toda al agua dulce líquida de la Tierra. “No solo es esencial para toda forma de vida, sino que además presta valiosos servicios ecosistémicos”, agregó.

LLAMADO A LA ACCIÓN
Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, consideró que a medida que el planeta se vaya adaptando al cambio climático y al crecimiento demográfico, las aguas subterráneas desempeñarán una función esencial para satisfacer la demanda de alimentos y de agua potable. Sin embargo, expuso que se enfrentan a graves riesgos, como una protección inadecuada y una contaminación irreversible.
“Por todas estas razones, con motivo del Día Mundial del Agua 2022, la UNESCO celebra este recurso esencial, porque proteger y gestionar mejor las aguas subterráneas es nuestra responsabilidad colectiva y redunda en nuestro interés común”, agregó.
Por su parte, la Global Water Partnership consideró que el continuo agotamiento del agua subterránea, resultado de la explotación excesiva del recurso a largo plazo, puede en algunos casos resultar en otras consecuencias serias: salinización de acuíferos —que es un proceso muy insidioso y a menudo complejo que surge de una variedad de mecanismos físicos— y el hundimiento problemático del terreno.
En tal sentido, diversas organizaciones, de la mano del sector público y privado, pusieron en marcha diferentes iniciativas para el cuidado del recurso hídrico.
FORO POR EL AGUA
Del 21 al 26 de marzo se llevó a cabo el noveno Foro Mundial del Agua, que tuvo como lugar Dakar. En la actividad se abordó los desafíos globales que tiene que afrontar tanto el hombre y la naturaleza para hacerle frente al cuidado del elemento hídrico.
Los organizadores consideraron que el encuentro contribuye con la implementación efectiva de la agenda mundial del agua, reforzando así las acciones para que el acceso al recurso pueda ser para todos, especialmente para aquellos cientos de millones de personas que no pueden acceder a él, como en África, Asia y diversas zonas de América Latina.












































