Las agencias de lotería en la Provincia de Buenos Aires (Argentina) están atravesando una crisis debido al aumento de los costos fijos, la disminución de las ventas y la creciente popularidad de las apuestas en línea.
Las agencias de lotería solicitaron al gobierno de Axel Kicillof la autorización para instalar Video Lottery Terminals (VLP). Estas máquinas permitirían realizar apuestas en línea con resolución instantánea, similar a las tragamonedas.
Proponen la instalación hasta dos equipos VLP por local, implementar un sistema de cobro mediante QR, aumentar las comisiones de las jugadas y reducir el impuesto a los Ingresos Brutos.
Los costos fijos, sueldos, caída en ventas y alquileres están afectando a los agencieros en las agencias de lotería. En estos locales trabajan casi 6 500 personas, y de manera indirecta se generan otros 10 000 empleos.
En menos de 2 años, 150 negocios de quiniela han cerrado en la provincia. Actualmente existen alrededor de 4 300 locales que venden quiniela y otros juegos de azar.











































