Las empresas de apuestas deportivas y juegos online facturaron R$ 17.400 millones en Brasil durante los primeros seis meses de 2025, según reveló la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda. Esta cifra representa un promedio mensual de R$ 2.900 millones en el mercado regulado.
El secretario Regis Dudena presentó estos datos en una entrevista con Folha de S. Paulo, marcando la primera vez que el gobierno brasileño publica información oficial sobre el tamaño real del sector de apuestas digitales, popularmente conocidas como «juegos del tigre».
17,7 millones de brasileños apuestan regularmente
El estudio oficial identifica a 17,7 millones de apostadores activos en el país. El perfil predominante son hombres (71,1%), con aproximadamente la mitad menores de 30 años. Cada apostador gasta en promedio R$ 983 por semestre, equivalente a unos R$ 164 mensuales.
«El gobierno brasileño retomó el control de este sector», afirmó Dudena, quien atribuyó el crecimiento descontrolado del mercado a la falta de regulación entre 2019 y 2022. «La falta de control que existió es responsable de los problemas que experimentamos hoy. Ahora nos toca hacer limpieza».
Diferencias con datos del Banco Central de Brasil
Los números difieren significativamente de un informe previo del Banco Central que calculaba R$ 20.000 millones mensuales en gastos de apuestas. Dudena explicó que la diferencia radica en la metodología: mientras el Banco Central medía depósitos y retiros totales, el Ministerio calcula el Ingreso Bruto del Juego (GGR), que representa las ganancias netas de las casas de apuestas.
«Existe una diferencia entre la entrada y salida del mismo dinero del apostador que depositó R$ 100 y siguió apostando, ganando y perdiendo, y el dinero real que salió de su bolsillo», precisó.
Los apostadores pierden sistemáticamente
El rendimiento promedio para los apostadores oscila entre 90% y 93%, lo que significa una pérdida sistemática del 7%. «¿Qué deben entender las personas al apostar? Perderán dinero. La tendencia es perder dinero», advirtió el secretario.
El mercado brasileño se divide en dos categorías principales: apuestas deportivas sobre eventos reales y juegos online que utilizan generadores aleatorios de números, letras y colores.
Medidas contra sitios ilegales y control de beneficiarios sociales
El gobierno desarrolla herramientas para impedir que beneficiarios de programas sociales como Bolsa Familia y BPC depositen fondos en casas de apuestas. Según datos del Banco Central, estos beneficiarios movieron R$ 3.000 millones, aunque Dudena estima que la cifra real sería de R$ 450 millones aplicando la misma metodología del 15% de retención.
La secretaría también combate sitios ilegales prohibiendo a instituciones financieras procesar pagos para plataformas no autorizadas e informando casos a la Policía Federal.
La regulación publicitaria está en evaluación
Sobre la publicidad del sector, Dudena considera que la exposición mediática actual ayuda a distinguir entre plataformas legales e ilegales, pero no descarta futuras restricciones. Ya existen prohibiciones para mensajes que prometan riqueza, atractivo o éxito social.
«¿Qué no podemos hacer? Querer hacerlo todo a la vez», concluyó el secretario, quien enfatizó que la responsabilidad del juego responsable recae principalmente en las casas de apuestas, no solo en los apostadores.











































