Después de meses de relativa pausa legislativa, el Senado de Chile reactivó la tramitación del proyecto de ley que regula el juego y las apuestas en línea. La Comisión de Hacienda del Senado retomó esta semana el análisis del articulado, marcando un paso clave para la futura legalización y control del mercado digital del juego en el país.
La iniciativa, que ha pasado por distintas comisiones y ha acumulado más de un año de debate, establece un sistema de licencias, normas de operación, límites al juego problemático y un régimen tributario específico para los operadores de plataformas digitales.
Sistema de licencias y requisitos técnicos
Uno de los pilares del proyecto es la creación de un sistema de licencias que será administrado por la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ). Las plataformas que deseen operar legalmente en Chile deberán cumplir una serie de requisitos técnicos y financieros, incluyendo medidas de prevención del lavado de activos, protección al consumidor y responsabilidad social empresarial.
Además, las empresas extranjeras deberán acreditar residencia o representación en el país y adaptarse a estándares tecnológicos definidos por la autoridad chilena, lo que implica una transformación estructural del actual mercado gris, donde operan plataformas sin autorización local.
Fiscalización y sanciones
El proyecto también contempla la facultad de la SCJ para fiscalizar a los operadores y aplicar sanciones en caso de infracciones. Se propone un esquema de multas progresivas, suspensión de licencias y, en casos graves, la cancelación definitiva del permiso de operación.
El objetivo, según los impulsores del proyecto, es asegurar un entorno digital transparente, seguro y responsable, tanto para los usuarios como para el Estado.
Impacto tributario y económico
En materia fiscal, la propuesta incorpora un régimen tributario que incluye un impuesto específico a los ingresos brutos del juego, además de la obligación de contribuir al fondo general del Estado. Estos recursos podrían destinarse, en parte, a programas de salud mental y prevención de la ludopatía, un tema que ha sido subrayado por diversas organizaciones sociales.
Se espera que la legalización del sector online genere ingresos significativos para el fisco, aunque aún no hay consenso sobre la tasa impositiva final que se aplicará a las plataformas reguladas.
Protección al usuario y juego responsable
El proyecto incorpora además mecanismos de protección al jugador, como la posibilidad de autoexclusión voluntaria, límites de depósito y sistemas de detección de comportamiento problemático. También se prevé campañas de concientización pública y una línea de atención para personas con conductas de juego compulsivo.
Estas disposiciones responden a una creciente preocupación por los efectos del juego online no regulado, especialmente en jóvenes y personas vulnerables.
Próximos pasos legislativos
Tras la reactivación en la Comisión de Hacienda, el proyecto deberá seguir su camino hacia el pleno del Senado, donde se votarán sus disposiciones clave. Si es aprobado, pasará a la Cámara de Diputados para su revisión final.
El avance del texto legal no implica una implementación inmediata: una vez aprobada la ley, se requerirá la elaboración de reglamentos específicos y la adecuación institucional de la SCJ para asumir las nuevas responsabilidades.
Un marco legal esperado por la industria
Diversos actores del sector han manifestado su interés en que Chile cuente con una regulación moderna, clara y justa para el juego online. Actualmente, las apuestas digitales operan sin un marco jurídico específico, lo que genera vacíos legales, riesgos para los consumidores y pérdida de ingresos fiscales.
La aprobación del proyecto podría convertir a Chile en uno de los pocos países de América Latina con una legislación integral para este segmento, sumándose a jurisdicciones como Colombia y Perú.











































