Colorado se prepara para transformar su mercado de apuestas deportivas en línea. Un nuevo proyecto de ley presentado en la Asamblea General del estado busca establecer límites concretos a prácticas que, según legisladores y expertos, están causando danos económicos y sociales a los apostadores. La iniciativa llega en un momento en que las cifras del sector han alcanzado niveles históricos y las llamadas a líneas de ayuda por juego problemático registran un alza sostenida.
Presentado el 25 de febrero, el Proyecto de Ley Senatorial 26-131 (SB 26-131) establece un conjunto de nuevas obligaciones y prohibiciones para los operadores de apuestas deportivas en línea con licencia en Colorado. La propuesta fue impulsada por el senador Matt Ball, quien la define como una respuesta pragmática a una industria que ha crecido sin suficientes controles desde su legalización en 2019.
El legislador, quien se desempeña como comisionado de una liga de fantasía desde 2010, subrayó que la iniciativa no impediría que un apostador realice una apuesta común, sino que apunta a establecer salvaguardas razonables frente a prácticas consideradas abusivas o dañinas.
El crecimiento explosivo del mercado de apuestas en Colorado
Desde que Colorado legalizó las apuestas deportivas en 2019, el mercado no ha dejado de expandirse. Según datos de la Asamblea General incluidos en la nota adjunta al proyecto, en 2025 el volumen de apuestas deportivas en línea superó los $6.300 millones, lo que representa un aumento del 130% respecto a los registros de 2020.
Este crecimiento acelerado ha venido acompañado de consecuencias negativas documentadas: más llamadas a líneas directas de asistencia para personas con problemas de juego, mayor endeudamiento de apostadores y un aumento de los problemas sociales vinculados a las apuestas en línea. El SB 26-131 surge, precisamente, como respuesta institucional a estos indicadores.
Límites a depósitos y protección al apostador ganador
Entre las medidas más destacadas del proyecto figura un límite de cinco depósitos por persona en un período de 24 horas. La disposición busca reducir la intensidad del juego compulsivo al establecer una fricción mínima en el proceso de recarga de saldo.
El texto también incluye una protección novedosa: los operadores no podrían restringir el tamaño de los depósitos ni la frecuencia de las apuestas a un usuario simplemente porque este gana de forma consistente, salvo que su actividad sea identificada como sospechosa o indicativa de un trastorno del juego.
Restricciones publicitarias: menos incentivos, menos horarios
El componente publicitario del SB 26-131 es uno de los más amplios. Los anuncios de apuestas deportivas no podrían incluir términos como ‘bono’, referencias a pagos mejorados ni explicaciones sobre cómo realizar apuestas. Además, quedaría prohibida la publicidad emitida entre las 8:00 y las 22:00 horas y durante competiciones deportivas en vivo.
El proyecto también prohíbe los contratos de compensación en los que un comercializador externo recibe pago en función del número de nuevos clientes captados, el volumen total apostado o los resultados de las apuestas. Esta práctica, común en el marketing de afiliados, es considerada un incentivo que fomenta la captación agresiva de apostadores sin consideración por su bienestar.
Prohibición del uso de tarjetas de crédito para apuestas
El uso de tarjetas de crédito, de forma directa o indirecta, para financiar cuentas de apuestas deportivas quedaría prohibido bajo la nueva normativa. El incumplimiento podría derivar en una infracción de clase 2 y multas de hasta $25.000. Esta medida está alineada con políticas similares adoptadas en otras jurisdicciones para reducir el endeudamiento asociado al juego.
Además, los operadores no podrían enviar notificaciones push ni mensajes de texto a los titulares de cuentas en Colorado solicitando apuestas o depósitos, ni ofrecer apuestas de proposición vinculadas al rendimiento de atletas individuales o a eventos específicos de un partido.
Estado actual del proyecto y perspectivas
El SB 26-131 se encuentra actualmente en revisión en el Comité de Finanzas del Senado de Colorado. Sus patrocinadores lo presentan como una recalibración necesaria del marco regulatorio vigente, adecuado al nuevo contexto de expansión sostenida del juego en línea. Si el proyecto avanza, Colorado se sumaría a una tendencia creciente en Estados Unidos de revisar y endurecer la regulación de las apuestas deportivas en línea, especialmente en lo relativo a publicidad, herramientas de juego responsable y acceso al crédito para apostar.











































