Gary Green ha reunido un consorcio de capital privado para comprar la vertical de máquinas tragamonedas de IGT (International Game Technology). Luego de un anuncio la semana pasada por parte de la Junta Directiva de IGT para explorar la posible venta, fusión, escisión u otras propuestas estratégicas de valor para su división, el veterano de la industria de los casinos comenzó a formar un sindicato de tribus nativas americanas e inversores chinos como patrocinadores para el proyecto.
“Hemos llegado al punto en que nuestra nueva entidad de Capital Privado puede presentar una Carta de Alta Confianza y varias posibilidades estratégicas que creemos atraerán a los accionistas de IGT y potencialmente ganarán el respaldo de Deutsche Bank, Macquarie Capital y Mediobanca”, explicó Green.
Al señalar que las máquinas tragamonedas ahora representan menos de un tercio de los ingresos de la compañía, esta semana Green envió cartas certificadas al directorio y CEO de IGT, Marco Sala, solicitando una reunión para discutir oportunidades estratégicas para ambas compañías.











































