Mississippi aprobó el miércoles la Ley de Apuestas Deportivas Móviles de Mississippi, identificada como HB 4074, con una votación de 100 votos a favor y 11 en contra. El proyecto, presentado por el representante Casey Eure apenas un día antes de su votación, también fue aprobado con rapidez por el Comité de Medios y Arbitrios, lo que refleja el fuerte impulso político que esta vez acompaña a una iniciativa que ya había fracasado en legislaturas anteriores.
La novedad central de esta versión es un componente de reducción impositiva para los casinos: la tasa que tributan bajaría del 8% al 6%, lo que equivale a aproximadamente $48 millones en recortes fiscales anuales para el sector. Este incentivo apunta directamente al corazón del problema que ha bloqueado la expansión del juego en línea en Mississippi durante años: la resistencia de los casinos físicos a una modalidad que temen pueda canibalizar su negocio.
Un largo historial de intentos fallidos
Mississippi fue uno de los primeros estados de Estados Unidos en legalizar las apuestas deportivas en 2018, aunque con una condición restrictiva: la actividad solo podía realizarse de manera presencial dentro de los casinos. Desde entonces, los intentos de ampliar esa habilitación al entorno móvil y en línea han chocado sistemáticamente con la oposición del Senado.
La HB 4074 es el tercer año consecutivo en que la Cámara de Representantes aprueba un proyecto de ley sobre apuestas deportivas en línea. Una medida anterior de Eure presentada en esta misma sesión legislativa, la HB 1581, ya había sido aprobada por la Cámara, pero no logró avanzar en el Senado. El año pasado, luego de que el Senado rechazara otro proyecto similar, la Cámara modificó una iniciativa del Senado que directamente prohibía las apuestas en línea en casinos, lo que derivó en su eliminación en comité de conferencia. El Senado volvió a aprobar este mes un proyecto de ley que prohíbe las apuestas en casinos, lo que ilustra la profundidad del desacuerdo entre ambas cámaras.
La reducción impositiva como estrategia para ganar al sector
La clave política de la HB 4074 reside en su intento de transformar a los casinos de opositores en aliados. Los casinos regionales más pequeños han sido históricamente los actores con mayor influencia sobre los legisladores del Senado, y su principal temor es que la llegada de grandes operadores de apuestas deportivas en línea al estado desplace a los jugadores de las propiedades físicas hacia plataformas digitales controladas por empresas externas.
La rebaja del 8% al 6% en la tasa impositiva para los casinos busca compensar ese riesgo potencial y alinear los intereses del sector con la expansión del mercado digital. Eure describió el recorte como una medida para ayudar a los establecimientos a mantenerse competitivos en un entorno en transformación.
El proyecto anterior de Eure de esta misma sesión contemplaba un fondo de $6 millones para ayudar a los casinos regionales más pequeños a absorber el impacto de la competencia en línea. La HB 4074 reemplaza ese mecanismo con la reducción impositiva general, un enfoque más amplio y estructural.
Los argumentos que dividen al Senado
La resistencia del Senado a la legalización de las apuestas deportivas móviles tiene un portavoz claro: el senador David Blount, presidente de la Comisión de Juegos del Senado. Blount ha argumentado en repetidas ocasiones que las apuestas en línea no se alinean con los objetivos originales que llevaron a Mississippi a legalizar el juego en su territorio.
Para Blount, la justificación histórica del juego en el estado siempre fue atraer inversión, generar empleo y promover el turismo. Las apuestas deportivas móviles, en su visión, no cumplen ninguno de esos criterios, ya que el usuario apuesta desde su teléfono sin pisar un casino ni consumir en el entorno local. El senador también ha señalado que no consideraría ninguna legislación en este sentido a menos que la propia Comisión de Juego de Mississippi solicitara la ampliación, y que los ingresos adicionales no son por sí solos argumento suficiente para justificar el cambio.
La apuesta por el mercado regulado frente a la ilegalidad
Eure, en cambio, argumenta desde una perspectiva diferente. Para el representante, la legalización de las apuestas deportivas móviles permitiría capturar una porción significativa del mercado que hoy opera de manera ilegal, sin controles ni garantías para el consumidor, y sin aportar recursos al Estado.
En declaraciones previas a la sesión, Eure subrayó que un marco regulado ofrecería protección real a los usuarios, incluyendo mecanismos específicos para evitar el acceso de menores de edad, al tiempo que generaría una nueva fuente de ingresos para los casinos físicos y contribuiría a solventar el déficit del sistema de jubilación estatal.











































