Con el objetivo de reforzar los mecanismos de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, el gobierno de Nepal ha implementado una medida que obliga a todos los casinos a reportar transacciones en efectivo superiores a NPR 1 millón (alrededor de USD 7.500). La medida fue anunciada por el Banco Central de Nepal (Nepal Rastra Bank, NRB) y se incluye dentro del nuevo manual de directrices anti-lavado de dinero para instituciones no financieras.
Este paso se enmarca en el proceso de reformas estructurales que Nepal viene impulsando desde 2020 para cumplir con las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). La inclusión de los casinos como entidades obligadas a reportar refuerza el compromiso del país con la transparencia financiera, especialmente en sectores tradicionalmente sensibles como el juego.
Casinos en Nepal: una industria turística en expansión
Nepal ha consolidado su industria de casinos como parte estratégica del turismo receptivo. De acuerdo con cifras del Nepal Tourism Board, antes de la pandemia la industria del juego generaba más de USD 60 millones anuales, y empleaba a cerca de 12.000 trabajadores de forma directa e indirecta. Actualmente, el país alberga más de una docena de casinos con licencia, ubicados principalmente en Katmandú, Pokhara y ciudades cercanas a la frontera con India.
El crecimiento del turismo internacional, sobre todo de visitantes indios y chinos, ha convertido a la industria en un punto de atracción para inversionistas asiáticos, aunque también ha despertado alertas sobre posibles flujos ilícitos y evasión fiscal.
Detalles de la nueva normativa
Según el manual actualizado por el NRB, los casinos deberán:
- Reportar cualquier transacción en efectivo superior a NPR 1 millón, de forma inmediata a la Unidad de Inteligencia Financiera.
- Implementar mecanismos de identificación reforzada (KYC) para clientes que excedan dicho umbral.
- Capacitar a su personal y actualizar sus protocolos internos de prevención de lavado de dinero.
- Establecer registros digitalizados y auditables, con trazabilidad completa del origen de los fondos.
El incumplimiento de estas obligaciones podría derivar en multas, suspensión temporal de actividades o revocación de licencias.
Nepal bajo la lupa del GAFI
En los últimos años, Nepal ha sido objeto de reiteradas observaciones por parte del GAFI por su débil infraestructura de control sobre actividades financieras no bancarias. En 2021, el país evitó por estrecho margen ingresar a la “lista gris”, pero se comprometió a adoptar una serie de reformas regulatorias.
Una de las principales recomendaciones fue la inclusión de sectores como casinos, bienes raíces y casas de cambio dentro del perímetro de supervisión financiera, al considerar que manejan altos volúmenes de efectivo sin suficientes controles.
La aplicación de esta nueva medida posiciona a Nepal más cerca de estándares vigentes en países como Filipinas, Singapur o Corea del Sur, donde los casinos están obligados a reportar transacciones incluso por montos menores, bajo estricta supervisión de las autoridades regulatorias.
Medidas complementarias y expectativas futuras
Junto con esta norma, Nepal evalúa extender los controles a otras áreas sensibles, como:
- Hoteles con salas privadas de juego.
- Transferencias internacionales realizadas desde zonas francas.
- Servicios financieros informales o alternativos.
Se espera que durante 2026 el país presente su informe final de cumplimiento ante el GAFI, y que una posible inclusión en la lista blanca abra las puertas a mayores flujos de capital, alianzas con operadores internacionales y crecimiento ordenado del ecosistema de entretenimiento.
Más allá del control, un salto hacia la modernización
La imposición de un umbral obligatorio de reporte para casinos en Nepal no es solo una respuesta técnica al lavado de dinero. Es una señal política y económica de que el país busca evolucionar su modelo de desarrollo turístico y financiero, alineándose con estándares globales que exigen transparencia, trazabilidad y responsabilidad empresarial.
A medida que el juego sigue creciendo en Asia del Sur, Nepal da un paso clave hacia un ecosistema más profesional, con reglas claras y beneficios sostenibles para el Estado, los operadores y los usuarios.











































