A partir de este lunes el aforo en bares y casinos de Costa Rica se redujo a un 25 % por disposición de las autoridades sanitarias debido a un aumento en los contagios de COVID-19 y la saturación hospitalaria.
El sector de casinos, cuya apertura se dio a inicios de octubre y mantuvo suspendido el contrato de 2 mil trabajadores por 7 meses, alzó la voz ante la decisión del gobierno y pidió que se replantee el aforo específicamente en sus establecimientos.
Ricardo Menéndez, presidente de la Asociación Costarricense de Casinos, dijo en una entrevista con el medio local Monumental que optarán por suspender contratos nuevamente: “No nos va a quedar remedio que suspender nuevamente algunos de los contratos de los trabajadores. Esto es una pena porque veníamos trabajando con unos protocolos muy estrictos aprobados por el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Salud”.
El representante insistió en que las autoridades deben hacer una diferenciación entre los casinos y los bares a la hora de establecer las medidas sanitarias. El sector teme consecuencias severas en materia de empleo si la reducción de aforo se prolonga por varios meses.











































