La prohibición de las apuestas online en Brasil tiene un respaldo amplio entre los electores, pero no parece haberse traducido en apoyo para quien la impulsó. Antes de la primera vuelta, una encuesta de Palver mostró que el 65% de los consultados estaba a favor de vetar el sector. El 18% se oponía, el 6% no supo responder y el 11% dijo no conocer la propuesta.
El dato clave es otro: solo el 1% afirmó que la medida podría cambiar su voto para presidente. Para el 52%, la prohibición no influía en su decisión, mientras que otro 34% señaló que solo reforzaba un voto que ya tenía definido. Entre los votantes de Flávio Bolsonaro, la proporción dispuesta a cambiar su voto por este motivo también fue del 1%.
El sondeo anticipaba así que, pese al respaldo mayoritario a la prohibición, la medida tendría un margen limitado para modificar las preferencias electorales. El apoyo a la iniciativa tampoco implicaba necesariamente un respaldo al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
Los números de la primera vuelta en Brasil
La primera vuelta de las elecciones generales de 2026 se celebró el domingo 4 de octubre. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula quedó en segundo lugar con el 45,16%. La diferencia fue inferior a dos puntos porcentuales.
Con estos resultados, ambos candidatos se enfrentarán en la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre. La estrecha distancia entre ambos convierte en relevante cualquier factor capaz de movilizar a segmentos específicos del electorado.
Qué detectó la campaña, según O Globo
El diario O Globo informó que integrantes de la campaña de Lula consideran que la prohibición tuvo un impacto negativo en el desempeño del mandatario. La Medida Provisória n.º 1.394/2026 entró en vigor el 26 de septiembre, apenas nueve días antes de la votación.
Según la publicación, el equipo del presidente monitoreó las redes sociales y detectó actividad de influencers con alcance entre los votantes de la clase C. Estos creadores de contenido comenzaron a promover el voto útil por Flávio Bolsonaro como una reacción a la prohibición de las apuestas.
El episodio muestra una diferencia entre el respaldo general a la medida y su posible efecto político. Aunque una mayoría de los encuestados apoyaba el veto, la encuesta de Palver señalaba que apenas una fracción mínima consideraba que la decisión podía modificar su voto presidencial.
Una decisión que dividió al entorno presidencial
El mismo reportaje revela que la medida tampoco generaba consenso dentro del círculo de Lula. Estas eran las principales posiciones, según O Globo:
- A favor de la prohibición total: el ministro de la Secretaría de Comunicación Social (Secom) y exasesor de imagen de Lula, Sidônio Palmeira, sostenía que el presidente necesitaba una medida de fuerte impacto en la recta final de la campaña. La primera dama, Janja da Silva, también la defendía y estimaba que tendría un respaldo significativo entre las mujeres.
- En contra o con reservas: otros integrantes del entorno presidencial consideraban que se trataba de una iniciativa radical y con riesgo político. Entre sus argumentos estaba el impacto que podía generar sobre sectores vinculados con las apuestas, incluidos los clubes de fútbol.
Pese a estas diferencias, Lula decidió seguir adelante con la medida. La prohibición pasó así a formar parte de las decisiones adoptadas en la etapa final de la campaña y, posteriormente, se convirtió en uno de los asuntos que el equipo del presidente comenzó a evaluar por su posible efecto electoral.
El riesgo que todavía preocupa de cara al 25 de octubre
La preocupación de la campaña no se limita a lo ocurrido en la primera vuelta. De acuerdo con O Globo, el temor es que la reacción contra la medida se intensifique cuando los sitios de apuestas sean dados de baja de manera efectiva.
Ese proceso podría coincidir con las semanas decisivas antes del balotaje y generar una reacción más visible entre los usuarios del sector. Para la campaña de Lula, el desafío consiste en determinar si ese malestar puede trasladarse nuevamente al terreno electoral.
La situación también plantea una paradoja para el Gobierno. Mientras el respaldo social a la prohibición aparece como mayoritario en las encuestas, su implementación puede generar costos políticos entre grupos que utilizan las plataformas de apuestas o que cuestionan las restricciones.
Con una diferencia de menos de dos puntos porcentuales entre Lula y Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, el comportamiento de estos segmentos será seguido con atención durante las semanas previas a la votación definitiva.











































