Las casas de apuestas ilegales capturaron el 70% de las ventas de juego en Europa durante 2024, según reveló una nueva investigación que advierte sobre los riesgos de aumentar los impuestos al sector en el Reino Unido.
Un mercado negro millonario de apuestas
Los datos publicados por Yield Sec mostraron que los operadores clandestinos de apuestas y casinos recaudaron 69.700 millones de libras esterlinas en los 27 países de la Unión Europea el año pasado. Esta cifra representó siete de cada diez libras gastadas en juegos de azar en territorio europeo.
En el Reino Unido, la situación también preocupa: aproximadamente 1,5 millones de británicos utilizaron plataformas del mercado negro y apostaron más de 4.000 millones de libras anuales en ofertas deportivas no reguladas.
La advertencia en el Reino Unido
El gobierno británico planea incrementar los impuestos a las casas de apuestas del 15% al 21%, equiparándolos con los gravámenes que pagan los casinos en línea. Sin embargo, la industria regulada advirtió que esta medida podría impulsar a más apostadores hacia las plataformas ilegales.
Grainne Hurst, jefa del Consejo de Apuestas y Juegos, declaró a City AM que los aumentos fiscales «solo impulsarían el crecimiento del inseguro mercado negro». Hurst subrayó que estos operadores ilegales «no tienen protección ni estándares de juego seguro, no apoyan los deportes y no devuelven ni un centavo al Tesoro».
El riesgo para el deporte tradicional
Los expertos del sector temen que los cambios fiscales afecten deportes como las carreras de caballos, históricamente vinculados al mundo de las apuestas. El calendario deportivo de 2024, que incluyó los Campeonatos Europeos y los Juegos Olímpicos de París, brindó oportunidades adicionales para que el mercado negro expandiera sus operaciones.
La solución propuesta
Ismail Vali, fundador de Yield Sec, explicó que «la delincuencia seguirá prosperando sin supervisión, vigilancia, cumplimiento de la ley ni optimización». El experto sugirió que los actores legales deben «aprender a colaborar» para combatir el problema.
La industria regulada propone mantener una tributación estable y una regulación equilibrada como la mejor estrategia para proteger a los consumidores, asegurar empleos y garantizar que las apuestas sigan siendo un sector responsable y en crecimiento.











































