En la provincia argentina de San Juan, más de 400 agencias y subagencias de lotería atraviesan un escenario desafiante. Según la Cámara de Agencias de Lotería (CALA), si bien el juego online muestra expansión, las ventas presenciales no logran acompañar la inflación y muestran caídas en términos reales.
Ernesto Pérez, presidente de la entidad, explicó que si bien las transacciones siguen siendo frecuentes, el monto promedio de las apuestas ha disminuido. Esto se agrava a fin de mes, cuando el presupuesto de los jugadores se reduce aún más.
Un crecimiento que no se traduce en rentabilidad
Las cifras oficiales muestran incrementos mensuales del 2% al 3% en recaudación, pero esto queda muy por debajo de una inflación interanual que en Argentina supera el 200%. Además, los costos de funcionamiento (alquileres, servicios, comisiones) han aumentado de forma sostenida.
Esto ha llevado a muchos operadores a mudarse a locales más accesibles o diversificar sus servicios para subsistir. Sin embargo, los márgenes siguen siendo ajustados y la sostenibilidad del negocio se ve comprometida.
El juego online crece… pero sin las agencias
Una de las causas clave del deterioro económico es el avance del juego en línea, que no contempla a las agencias como parte de su red oficial. Los jugadores más jóvenes migran a plataformas digitales, mientras que los mayores aún acuden físicamente a las agencias, aunque en menor número y con menor frecuencia.
La Cámara advierte que esta desconexión entre el canal físico y el digital crea una competencia desigual. Por eso, exigen que las agencias sean reconocidas como canales de distribución en el sistema de juego online regulado por la Caja de Acción Social (CAS) provincial.
Reglamentación pendiente y expectativas para el segundo semestre
San Juan ya aprobó una ley de juego online, pero su reglamentación aún no se ha completado del todo. Según fuentes del sector, más del 90% del marco normativo ya está redactado, y su publicación oficial podría concretarse en el segundo semestre de 2025.
Los agencieros consideran que su inclusión formal en este sistema no solo permitiría mejorar la recaudación, sino también modernizar su rol frente al consumidor y competir en igualdad de condiciones con plataformas 100% digitales.
Estrategias de resistencia en tiempos de incertidumbre
Frente a este panorama, los operadores han implementado diversas tácticas:
- Reubicación a zonas de menor costo operativo.
- Ampliación de servicios (venta de productos de kiosco, recargas, servicios).
- Alianzas informales con plataformas digitales para derivar jugadores, a la espera de oficialización.
Aun así, reconocen que el crecimiento real sólo podrá producirse si el marco normativo permite una integración efectiva con el juego digital regulado.
San Juan apuesta por un modelo mixto de juego
La provincia de San Juan tiene una oportunidad estratégica para posicionarse como referente nacional en la regulación del juego: diseñar e implementar un modelo mixto donde el juego presencial y el online no compitan entre sí, sino que convivan de forma armónica, complementaria y bajo un marco regulatorio sólido.
Esta convergencia no solo permitiría modernizar el sector, sino también preservar la red de agencias físicas, que durante décadas han generado empleo, recaudación fiscal y control territorial. Si la nueva normativa logra integrar a estas agencias como actores clave del ecosistema digital —por ejemplo, permitiéndoles operar plataformas online o canalizar apuestas a través de sistemas homologados— se abriría la puerta a un círculo virtuoso: recuperación de empleos, expansión de la base tributaria y mayor protección al usuario mediante controles oficiales.
Por el contrario, excluir a estos actores tradicionales del entorno digital no haría más que acelerar su desaparición, mientras el juego online seguiría creciendo por vías paralelas, sin supervisión local ni aportes al desarrollo provincial. San Juan se encuentra, así, en una encrucijada crítica: o lidera una transformación inteligente e inclusiva, o cede terreno ante un modelo fragmentado que erosiona su tejido económico y social.











































