El Tribunal de Justicia de São Paulo (TJ-SP) en Brasil suspendió provisionalmente la ley que prohibía el uso de animales en actividades deportivas que involucren apuestas en la capital paulista. Esta decisión fue tomada tras un pedido del Ministerio Público.
Paulo Sérgio de Oliveira e Costa, procurador general de Justicia, argumentó que la prohibición de las carreras de caballos -permitidas por el gobierno federal- viola el principio de división de poderes entre los estados y el gobierno federal. Solo la Unión tiene el derecho de crear leyes sobre consorcios y sorteos.
El juez Damião Cogan concedió en julio un amparo para impedir cualquier sanción al Jockey Club por mantener sus actividades hasta el juicio concluyente. También destacó que la prohibición podría tener consecuencias imprevisibles para el club, incluso su posible extinción.
La ley municipal 18147 -promulgada el 28 de junio- daba un plazo de 180 días para que los establecimientos cerraran las actividades con animales que involucren apuestas. Esta norma fue propuesta por el concejal Xexéu Tripoli y aprobada por el alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes.
La aprobación de la ley es parte de una disputa más amplia por la posesión del terreno del Jockey Club. Desde la década pasada, la administración municipal ha intentado cobrar deudas del club. Un acuerdo en 2014 había garantizado a la alcaldía la Chácara Jockey -otro terreno- como pago de deudas antiguas.
Si las carreras de caballos se suspendieran definitivamente, el Jockey Club tendría que devolver parte del terreno al municipio1. La ley también podría afectar la concesión de terrenos específicos para fines deportivos.











































