El presidente de la FBF, Fernando Costa, explicó que esta decisión se basa en la necesidad de cumplir con los plazos para informar a la Conmebol sobre la situación de los campeonatos y garantizar la participación de los equipos bolivianos en las copas Libertadores y Sudamericana de 2024.
El TDD informó a la federación que no podría emitir una sentencia en el plazo abreviado solicitado debido a varios incidentes presentados por los involucrados en el caso, lo que llevó a la necesidad de respetar el debido proceso y la presunción de inocencia.
Costa aseguró que la FBF ha tomado medidas para mejorar la transparencia en los torneos, incluyendo cambios en la comisión arbitral y la solicitud a la empresa que posee los derechos de apuestas en el país para retirar las licencias otorgadas a firmas extranjeras. Además, expertos de la Conmebol supervisarán de cerca el desarrollo de los campeonatos.
La suspensión de los torneos se produjo después de que la FBF denunciara públicamente y ante la Fiscalía la existencia de una presunta «red de corrupción» que involucra a jugadores, dirigentes, exdirigentes y árbitros. Hasta cinco o seis jugadores, algunos árbitros y dirigentes han sido denunciados ante el Ministerio Público por los delitos de «estafa agravada y asociación delictuosa» en base a grabaciones y testimonios de respaldo.
La decisión de reanudar los torneos ha generado controversia, especialmente entre los equipos líderes del campeonato boliviano, como The Strongest, Nacional Potosí y Bolívar de La Paz, quienes estaban en plena competición cuando se produjo la suspensión.











































