La semana pasada se llevó a cabo una nueva edición de GAT Expo en Cartagena, una de las ferias de la industria del juego más grandes de Latinoamérica, sobre la cual había grandes expectativas por todo lo que se llegaría a ver en el encuentro comercial del sector de las apuestas de Colombia.
En el marco del evento, Evert Montero Cárdenas, presidente de FECOLJUEGOS, concedió una entrevista exclusiva a Revista CASINO para hablar sobre la actualidad de la industria de juegos de suerte y azar en Colombia.
Coljuegos anunció que el recaudo de 2022 alcanzó la cifra récord de 796 536 millones de pesos por concepto de juegos nacionales (casinos, bingos, apuestas en línea, Baloto – Revancha y Super Astro). Luego de un año con estos números, ¿cuáles son las expectativas que tiene para el sector del juego colombiano en 2023?
Es cierto que se ha evidenciado un crecimiento en la actividad de los juegos de suerte y de azar, primordialmente en el segmento de los juegos nacionales, debido a la resiliencia y el esfuerzo que hicieron los empresarios del sector después de la pandemia, que fue determinante para que se abriera aún más el mercado.
Desde FECOLJUEGOS hemos aportado en el desarrollo de esta industria. Antes de que iniciara la pandemia logramos que se hiciera un cobro justo de los derechos de explotación para el sector de los juegos de suerte y azar, que se vio reflejado en la época post-pandemia. También ha sido indispensable para el crecimiento, el gran aumento del segmento en línea, como por ejemplo en el Mundial de Futbol de Qatar 2022 y las diversas competencias internacionales de Europa y Sudamérica.
Igualmente, no podemos desconocer el papel trascendental y fundamental que ha tenido Coljuegos en todos estos procesos y el apoyo que hemos tenido con las propuestas que realizamos a través de la entidad buscando mejores condiciones del sector.
Tenemos grandes expectativas para el 2023 porque Coljuegos por la construcción conjunta de las cifras de mercado entre todos los sectores para tener números consolidados, claros y reales a través de mesas de trabajo. Con el fin de obtener un panorama real de lo que es la actividad de los juegos de suerte y azar en Colombia y sobre esos datos tomar decisiones más acertadas.
En la feria comercial del juego GAT Expo en Cartagena usted disertó en el panel “La autoexclusión: ¿Herramienta efectiva para el juego responsable?”. ¿Cuáles fueron los principales temas que se abordaron en la charla?
Realizamos un panel muy importante sobre un punto específico del juego responsable: la autoexclusión. La idea fue analizar si realmente es una alternativa viable y que, de garantía a los usuarios y operadores, porque hemos detectado que se puede dar un mal uso, por lo tanto, nuestra recomendación es que se revisen más a fondo las decisiones que se vayan a tomar en este sentido, en este, tuvimos un conversatorio muy nutrido debido a la participación de expertos de diferentes países
¿Qué expectativas le genera la designación de Roger Carrillo como nuevo presidente de Coljuegos?
Siempre que llegan nuevas administraciones a las entidades de gobierno, en este caso, la que regula nuestro sector hay muchas expectativas. Con Roger Carrillo consideramos que hará un gran trabajo porque él ya había estado un tiempo en la industria como director de Planeación de Coljuegos, es un directivo que conoce nuestras necesidades. Es un hombre muy sensible y de una gran apertura con el que se puede conversar, proponer y construir.
Es clave que se entienda que esta es una actividad que tiene que ser un gana-gana para el Estado y para los operadores quienes somos sus socios naturales. Esto es un monopolio del Estado que desarrolla y comercializan particulares por lo tanto es vital que la nueva administración trabaje con los empresarios de forma conjunta para así revisar puntos de interés para ambos.
Coljuegos debe concentrarse en asuntos comerciales porque son los que generan el recaudo. Resaltamos el trabajo del vicepresidente de la entidad, Henry García quien viene propiciando espacios para fortalecer la industria. Tenemos que desarrollar nuevos productos para la actividad y subsanar situaciones que solamente con el tiempo y la experiencia se han detectado para que la industria funcione mejor y para que los empresarios tengan unas mayores garantías, ya que todo lo que limite la actividad como lo es la regulación excesiva, fortalece la ilegalidad.











































