En Uruguay, ocho de cada diez uruguayos mayores de 18 años jugaron alguna vez a juegos de azar o apuestas, según una encuesta publicada por la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas (DNLQ), el organismo del Ministerio de Economía y Finanzas que regula el sector en el país. El relevamiento, realizado entre el 21 y el 24 de agosto de 2026 sobre una muestra de 500 personas, ofrece una radiografía detallada de cómo, cuánto y con qué frecuencia apuesta la población uruguaya.
La DNLQ explicó que el objetivo del estudio fue indagar en los hábitos de juego tanto en el circuito físico como en el online, y que la recolección de respuestas se realizó mediante protocolos automatizados por WhatsApp, reforzados con monitoreo telefónico para garantizar la calidad de los datos.
Casi el 90% de los mayores de 45 años jugó alguna vez
El 82% de los encuestados afirmó haber apostado al menos una vez en su vida, frente a un 17% que nunca lo hizo. La brecha por género también resultó significativa: un 86% de los hombres declaró haber jugado alguna vez, contra un 78% de las mujeres.
El juego presencial resiste frente al avance de las plataformas online
A diferencia de otros mercados de la región, en Uruguay el juego físico sigue siendo, por lejos, la modalidad preferida: un 68% de los encuestados eligió esta vía, frente a apenas un 12% que apuesta exclusivamente online. Un 8% adicional combina ambos formatos.
Ese comportamiento se explica en parte por la estructura del mercado local, donde solo dos plataformas cuentan con autorización estatal para operar en el segmento digital: Supermatch y La Banca.
El formato presencial tiene su bastión entre los mayores de 60 años, con un 82% de preferencia, mientras que los segmentos más jóvenes se muestran más abiertos a lo digital: un 57% de quienes tienen entre 30 y 44 años elige el juego físico, y un 61% entre los de 18 a 29. Aun así, incluso los jugadores más jóvenes mantienen un peso considerable en el circuito físico cuando se los mide junto a quienes combinan ambas vías: 31% en el grupo de 18 a 29 años y 27% en el de 30 a 44.
El 5 de Oro lidera las preferencias, pero el casino gana terreno entre los jóvenes
Consultados sobre qué juegos practican, el 5 de Oro se impone como la opción más elegida, con un 62% de menciones. Le siguen la Tómbola, con 27%, y la Raspadita, con 23%.
El recorte por edad vuelve a marcar contrastes: entre los jugadores de 18 a 29 años, el casino se posiciona como la alternativa más popular, con un 26% de preferencia, muy por encima del promedio general. En cambio, la Tómbola y la Quiniela concentran más adeptos a partir de los 45 años, con un 42% tanto en el segmento de 45 a 59 como en el de mayores de 60, frente a un 20% entre los más jóvenes.
Los adultos de 45 a 59 años, el segmento que apuesta con mayor regularidad
En materia de frecuencia, los jóvenes de 18 a 29 años son quienes más apuestan de manera esporádica, es decir, cada seis meses o con menor periodicidad, con un 68%. Un comportamiento similar se observa en el tramo de 30 a 44 años, donde ese porcentaje llega al 47%.
El panorama cambia en el grupo de 45 a 59 años, que exhibe la actividad más constante: un 11% apuesta a diario, un 23% lo hace semanalmente y un 15% cada 15 días.
El juego esporádico también tiene una fuerte presencia territorial y socioeconómica: es más frecuente entre los jóvenes y en Montevideo, con un 46%. El hábito semanal, en tanto, es más común en el estrato socioeconómico medio (22%) que en el más bajo (11%), mientras que este último grupo es el que más apuesta cada seis meses o más, con un 43%.
Nueve de cada diez uruguayos saben que juegan en plataformas autorizadas
La encuesta también midió el nivel de información de los jugadores sobre la legalidad de las ofertas que utilizan. El 90% de los consultados dijo saber que los juegos en los que participa cuentan con la debida autorización en Uruguay.
Ese conocimiento crece junto con el nivel socioeconómico: pasa de un 82% entre los encuestados de estrato más bajo a un 96% entre los de estrato más alto.
Los indicadores de gasto y control muestran una conducta mayormente moderada
Sobre el manejo del dinero destinado al juego, un 83% de los encuestados aseguró que nunca apostó más de lo que podía perder. Entre quienes sí reconocieron hacerlo, los jóvenes de 18 a 29 años presentaron la proporción más alta de reiteración, con un 8% que admitió apostar por encima de sus posibilidades “la mayoría de las veces”. En el segmento de 45 a 59 años, un 5% dijo hacerlo “casi siempre”, mientras que entre los mayores de 60 años un 11% reconoció que esto le ocurre “a veces”.
Otros indicadores de la encuesta muestran que el 92% de los participantes afirmó que nunca necesitó apostar cantidades cada vez mayores para experimentar la misma emoción. Asimismo, el 96% señaló que nunca dejó de afrontar gastos cotidianos para destinar ese dinero al juego.











































