Es difícil que alguien no se haya percatado de su explosión en Argentina. En la radio y en la televisión, las casas de apuestas online copan las tandas publicitarias. Fuera de los medios tradicionales, influencers y generadores de contenido de temáticas muy variadas promocionan casinos virtuales. Hay carteles en la vía pública y en el transporte. En los últimos meses, además, cada vez son más los clubes de fútbol que cierran contratos para que estas compañías sean sus principales patrocinadores.
Las apuestas online son el nuevo gran negocio de la Argentina. Desde que se legalizaron en el país, desembarcaron importantes plataformas internacionales que se aliaron con empresarios del juego local. Los expertos en el tema estiman que el sector genera ingresos de alrededor de 2400 millones de dólares anuales y se calcula que hay alrededor de 19 millones de jugadores.
Hay una serie de factores que explican esta explosión: el avance de las regulaciones en Europa impulsó a las empresas a buscar territorios más amigables en otras latitudes del mundo, mientras que la pandemia aportó lo suyo y hoy se la reconoce como el momento en el que proliferaron sitios y creció la cantidad de jugadores. En el país, además, la sanción de leyes que legalizaron la actividad cambió por completo el panorama. De hecho, gracias a esas regulaciones es que hoy estas compañías pueden auspiciar clubes o patrocinar eventos sin ninguna complicación.
Los representantes del sector repiten que es fundamental apoyar la legalización y coinciden en el mismo argumento: los juegos de azar online son una realidad y debe defenderse a las compañías legales. Aunque es difícil encontrar números, una investigación del medio argentino Todo Noticias (TN) reveló que en el país el 80 % de los sitios de apuestas son clandestinos.
Aunque hay coincidencia en la importancia de la regulación, existen algunas pocas voces que están haciendo advertencias sobre la forma en la que avanza el sector. El defensor del pueblo adjunto de la provincia de Buenos Aires, Walter Martello, es uno de los que observan con preocupación el fenómeno. “La regulación me parece correcta. El asunto es que falta un capítulo muy importante: la regulación de la regulación. En lugares como Chile, España o Uruguay se avanza con leyes que controlan la publicidad”, expresó el funcionario al medio argentino Noticias.
Este segmento es, en otras partes del mundo, el lugar donde se debe poner frenos. La última noticia al respecto llegó desde Gran Bretaña: en abril, la Premier League anunció que se eliminaban las publicidades de casas de apuestas y que sacaban a los logos de las compañías de las camisetas. En la misma línea avanzan cada vez más países. ¿Las razones? Los alarmantes informes sobre ludopatía, y en particular ludopatía infantil.
La industria de las apuestas online crece y cuesta encontrar fuentes especializadas que no tengan un interés directo en el sector. Porque, más allá del bombardeo publicitario, de las advertencias sobre la ludopatía o de las tendencias regulatorias del mundo, en Argentina nadie tiene dudas que generará cada vez más dinero.











































