En Argentina, millones de personas ya pagan sus compras, cobran transferencias y administran su dinero cotidiano a través de billeteras virtuales. Sin embargo, el salario sigue siendo, para la mayoría, un depósito obligatorio en una cuenta bancaria. Esa contradicción es el centro de un debate que se libra hoy en el Congreso nacional.
La Cámara Argentina Fintech salió a defender públicamente el derecho de los trabajadores a elegir dónde cobrar su sueldo, cuestionando una modificación reciente al Artículo 35 de la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que habría dejado fuera a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), como las billeteras digitales, como opción válida para la acreditación de haberes. La entidad publicó su posición a través de LinkedIn y la respaldó con un documento técnico.
Una norma que desata debate en Argentina
El argumento central de la Cámara es simple: la regulación no acompaña la realidad. Según un informe de la consultora Isonomía citado por la entidad, el 87% de los argentinos, es decir 9 de cada 10 personas, considera que debería poder elegir dónde cobrar su sueldo.
Entre los jóvenes, la preferencia es todavía más marcada: el 78% considera que las billeteras digitales son más prácticas, y el 67% las percibe como más seguras que las cuentas bancarias tradicionales. Para la Cámara, estos números demuestran que las billeteras virtuales «ya no son una tendencia emergente, sino una práctica consolidada».
El organismo señaló que el debate «no trata de imponer el uso de billeteras virtuales, sino de ampliar derechos, promover la competencia y adecuar el marco legal a una realidad económica que ya existe». En ese sentido, destacó que los usuarios valoran las cuentas digitales por su simplicidad, la menor burocracia y, especialmente, la posibilidad de generar rendimientos diarios sobre sus saldos, una función que la banca tradicional generalmente no ofrece en las cuentas sueldo.
Los números que respaldan el reclamo
Para graficar la magnitud del uso de las billeteras virtuales, la Cámara recurrió a datos del Banco Central (BCRA). En diciembre pasado se registraron 753 millones de transferencias inmediatas en pesos, de las cuales el 75% involucró una Clave Virtual Uniforme (CVU), el identificador propio de las cuentas digitales. «Millones de personas ya administran su dinero todos los días a través de estas cuentas», sostuvo la entidad.
Frente a esto, la organización remarcó que el salario es «una de las pocas operaciones masivas donde aún no existe libertad de elección». Y añadió que restringirla «no refleja ni el uso real ni la voluntad de las personas».
¿Son seguras las billeteras digitales para cobrar un sueldo?
Ante posibles cuestionamientos sobre la seguridad de depositar salarios en cuentas digitales, la Cámara explicó que los PSP que operan en Argentina están registrados y supervisados por el BCRA bajo un marco regulatorio específico que incluye obligaciones operativas, tecnológicas, informativas y de protección al usuario.
Además, la normativa vigente del Banco Central exige que el 100% de los fondos de los usuarios en cuentas de pago se mantenga depositado en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio del proveedor. Esto implica, según la entidad, que «tanto si un salario se acredita en una cuenta bancaria como en una cuenta de pago, los fondos se encuentran alojados en bancos». La diferencia, entonces, no sería de seguridad sino de intermediario.
La Cámara también aclaró que los PSP «no realizan intermediación financiera ni asumen riesgos sistémicos», lo que distingue su actividad de la banca convencional y limita los riesgos potenciales para el sistema financiero en su conjunto.
El crédito fintech, un argumento a favor
Uno de los argumentos esgrimidos por los bancos contra la medida es que permitir el cobro de salarios en billeteras afectaría el acceso al crédito, ya que los depósitos salariales son una fuente de fondeo para los préstamos bancarios. La Cámara rechazó esa lógica.
Citó el Informe de Crédito Fintech Argentina del primer trimestre de 2025, elaborado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) junto a la propia Cámara, que muestra que el crédito fintech ya alcanza 5,7 millones de créditos vigentes, con un crecimiento interanual del 68%. La entidad subrayó que las fintech cumplen «un rol fundamental en la ampliación del acceso al crédito formal para trabajadores, emprendedores y personas históricamente excluidas del sistema tradicional».
La acusación directa a los bancos
La Cámara fue contundente al señalar las motivaciones detrás de la oposición bancaria. Afirmó que la resistencia del sector «no responde a una preocupación por la seguridad, sino a la defensa del fondeo gratuito que obtienen de los salarios cautivos».
El argumento es que, al retener los depósitos salariales, los bancos acceden a capital a costo cero para financiar préstamos y cobrar comisiones, sin necesidad de competir en un mercado abierto donde el trabajador pueda elegir libremente. «Ampliar opciones es ampliar derechos», resumió la entidad.











































