El mandato de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos concluye a mediados de mayo, y Washington observa con atención quién tomará su lugar. El nombre que más suena es Kevin Warsh, economista de Stanford y exbanquero de inversión en Morgan Stanley, quien fue gobernador de la Fed entre 2006 y 2011, convirtiéndose en el más joven en ocupar ese cargo, a los 35 años.
El presidente Donald Trump, quien nominó a Warsh, dejó en claro su postura. En declaraciones a NBC News, afirmó que Warsh «no habría conseguido el trabajo» si hubiera mostrado intención de subir las tasas. El consenso entre analistas es que se esperan recortes de tasas a corto y mediano plazo bajo el nuevo liderazgo.
Desde 2021, la Fed elevó las tasas de cerca del 0% hasta superar el 5% entre 2023 y 2024. Desde que Trump retomó la presidencia en enero de 2025, Powell aplicó tres recortes de un cuarto de punto porcentual, llevando la tasa del 4.5% al 3.75% actual.
El sector del juego, atento al cambio en Estados Unidos
La industria del entretenimiento y los casinos en los Estados Unidos ha tenido una relación complicada con la política económica de la actual administración. La nueva ley fiscal del gobierno, conocida como la «Gran y Hermosa Ley», incluyó una disposición que limita las deducciones por pérdidas de juego al 90%, una medida que los legisladores de estados con presencia fuerte del sector han intentado revertir sin éxito.
Sin embargo, una eventual reducción de tasas podría representar un alivio concreto para las empresas del sector. Tasas más bajas facilitan el acceso a crédito, mejoran las condiciones para refinanciar deuda, impulsan las fusiones y adquisiciones y elevan las valoraciones bursátiles.
«Las acciones se mueven por dos razones: mejoras en las estimaciones de ganancias y el múltiplo de valoración. A medida que bajan los tipos, ese múltiplo sube», explicó Chad Beynon, analista jefe de juegos de Macquarie, en declaraciones a iGB.
Acciones rezagadas, deuda elevada
Mientras los principales índices bursátiles de Estados Unidos —el S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq— alcanzaron máximos históricos en 2024 y siguen cerca de esos niveles, varias empresas del sector del juego registraron caídas significativas en los últimos doce meses: Flutter perdió un 57%, DraftKings un 51%, Caesars Entertainment un 43% y Penn Entertainment un 41%, entre otras.
La deuda es otro factor sensible. Según datos de la Universidad de Nueva York, el múltiplo deuda-EBITDA promedio en juegos es de 5.3, muy por encima del promedio general del mercado, que es de 3. Beynon señala que muchas empresas han tenido dificultades para reducir ese apalancamiento, y que unas tasas más bajas «absolutamente» ayudarían en esos esfuerzos.
Las compañías que realizaron operaciones de venta con arrendamiento posterior —como Caesars, Penn y Bally’s— son las más expuestas. En contraste, compañías que conservan sus propiedades, como Wynn Resorts, Red Rock Resorts y Boyd Gaming, han tenido mejor desempeño: sus acciones subieron un 20%, 18% y 10%, respectivamente, en el último año.
Fusiones, adquisiciones y capital privado
Tasas más bajas suelen estimular la actividad en el mercado de fusiones y adquisiciones en los Estados Unidos, lo que también puede elevar las valoraciones. El capital privado ha liderado muchas operaciones en los últimos años, con importantes transacciones en el sector, y un entorno financiero más relajado podría dinamizar aún más ese tipo de acuerdos.
La tensa salida de Powell de la Reserva Federal
La transición no está exenta de tensión. En enero, el Departamento de Justicia citó a Powell por su testimonio relacionado con los costos de renovación de la sede de la Fed. Powell rechazó públicamente lo que calificó como presión política: «La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas con base en nuestra mejor evaluación de lo que beneficia al público, no siguiendo las preferencias del presidente».
El senador Thom Tillis, del Comité Bancario del Senado, advirtió que bloqueará cualquier nominación hasta que se resuelva esa investigación. Además, aunque el mandato de Powell como presidente termina en mayo, su cargo como gobernador de la junta se extiende hasta enero de 2028, y podría optar por permanecer en ese rol.
La audiencia de confirmación de Warsh aún no tiene fecha programada.











































