El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, salió al paso de versiones periodísticas que anticipaban una inminente restricción al mercado de apuestas de cuota fija en el país. Según el funcionario, el Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva todavía no ha resuelto si avanzará con nuevas limitaciones al sector, pese a que distintos medios locales señalaron que una medida de este tipo estaría cerca de anunciarse.
La aclaración de Durigan llegó un día después de que el portal UOL informara que el gobierno analizaba prohibir los casinos online y restringir de forma severa las apuestas deportivas a través de una medida provisoria, un mecanismo que el propio medio describió como una virtual eliminación del juego online en el país. Este tipo de instrumento legal permite al Ejecutivo brasileño implementar cambios normativos con efecto inmediato, sin necesidad de pasar primero por el Congreso, aunque su vigencia definitiva sí requiere posterior aprobación legislativa. Esa característica explica en parte la magnitud de la preocupación que generó la filtración entre los actores del sector.
«No hay ninguna decisión tomada», afirma el ministro
En una conferencia de prensa, Durigan fue tajante al negar que exista una resolución definitiva sobre el tema. «No hay ninguna decisión tomada; cuando haya una decisión tomada la anunciaremos», sostuvo el ministro, quien agregó que la principal preocupación del gobierno pasa por el costo de vida y la preservación de los ingresos de las familias brasileñas.
Estas declaraciones contrastan con la información difundida por UOL, que había señalado que la medida provisoria podría emitirse en los próximos días. El escenario de incertidumbre llevó a distintas entidades del sector regulado a emitir comunicados dirigidos al gobierno, advirtiendo sobre los riesgos que implicaría una restricción desmedida o una prohibición total de la actividad. Las organizaciones buscaron alertar al Ejecutivo sobre las posibles consecuencias de avanzar con este tipo de medidas.
La cifra de 11,500 millones de dólares que preocupa a Hacienda
Durigan también hizo referencia al volumen de dinero que las familias brasileñas destinan a plataformas de apuestas, monitoreado de cerca por el gobierno. El ministro mencionó que esa cifra asciende a unos 11,500 millones de dólares y remarcó que, mientras ese flujo de recursos continúe saliendo de los hogares hacia las casas de apuestas, el Ejecutivo no se sentirá cómodo y seguirá buscando formas de reducir ese impacto sobre los ingresos familiares.
El ministro no detalló públicamente la metodología ni la fuente exacta detrás del número que citó, lo que abrió un espacio de especulación sobre su origen. Sin embargo, el monto guarda una fuerte similitud con una estimación publicada por el Comité Nacional de Secretarios de Hacienda, Finanzas, Ingresos o Tributación de los Estados y del Distrito Federal (Comsefaz), que calculó pérdidas familiares por 11,574 millones de dólares en plataformas de apuestas de cuota fija durante 2025.
Un dato bajo fuerte cuestionamiento del sector regulado
La cifra difundida por Comsefaz generó un fuerte rechazo entre los operadores del mercado regulado brasileño. El principal argumento de la industria es que el ingreso bruto del juego (GGR, por sus siglas en inglés) registrado durante 2025 fue de aproximadamente 6,850 millones de dólares, es decir, casi la mitad del valor que el organismo atribuyó a las pérdidas de los hogares.
Para los operadores, esta brecha no es un detalle menor: el GGR representa lo que efectivamente retienen las plataformas después de pagar los premios a los apostadores, mientras que la cifra de Comsefaz parecería contabilizar el total apostado sin descontar lo que los usuarios recuperan en forma de ganancias. Esta diferencia metodológica es, según representantes del sector, la que explicaría por qué ambos números —el de Comsefaz y el del propio Durigan— resultan tan superiores al GGR real del mercado.
Un mercado que sigue a la espera de certezas
Mientras el gobierno no confirme una decisión oficial, el sector regulado de apuestas en Brasil permanece en un estado de alerta que ya lleva varios días. La discrepancia entre lo que trascendió en la prensa y lo que expresó públicamente el ministro de Hacienda deja abierta la incógnita sobre el verdadero rumbo que tomará la política pública hacia uno de los mercados de apuestas más grandes de América Latina, en un contexto donde el debate sobre el impacto social y económico del juego online continúa ganando protagonismo dentro de la agenda del gobierno de Lula da Silva.











































