En los últimos años, y principalmente a partir de la pandemia de COVID-19, hay una fuerte tendencia mundial en la creación e impulso de startups, sobre todo aquellas que se clasifican en el sector fintech, esto debido a que el progreso tecnológico ha logrado integrarse a los procesos financieros, desde los más complejos y de participación colectiva, hasta los más simples e individuales.
Latinoamérica no se queda atrás en esta tendencia y muestra un crecimiento constante en la misma debido a múltiples variables, como el gran mercado de la región (650 millones de personas viven en América Latina), el acceso cada vez mayor a una conexión a Internet por parte de la población y una nueva generación de consumidores que esperan que sus servicios bancarios sean más amigables y totalmente digitales.
Uno de los pilares fundamentales en esta revolución digital y financiera es la tecnología Blockchain, misma que permite un control y automatización total en las transacciones económicas realizadas entre usuarios, esto supone un hito en la historia de los procesos de manipulación de capital, ya que por primera vez los consumidores pueden realizar este tipo de operaciones de forma independiente, sencilla y sobre todo segura.
Una de las evidencias del éxito en la adopción de este tipo de tecnología, es la tendencia ascendente en el número de usuarios a nivel mundial experimentada durante los últimos años y que actualmente alcanza la cifra de 71 millones de personas que se benefician de los servicios que ofrece Blockchain.











































