La Caja de Acción Social (CAS) de San Juan cerró el año 2025 con resultados positivos en materia de recaudación, según informó Rolando Tello, gerente de Juegos de la entidad provincial. El funcionario destacó que la organización entregó millones de pesos en premios correspondientes a juegos de azar foráneos como Telekino, Loto y Brinco, que pertenecen a loterías de otras provincias argentinas.
En declaraciones al medio local El Diario de Cuyo, Tello afirmó que el año 2025 fue un período exitoso para la CAS. El incremento en la recaudación se atribuye principalmente al mantenimiento del flujo constante de apostadores que participan en los juegos de azar registrados, además de un aumento significativo en los montos de las jugadas realizadas en las agencias de quiniela distribuidas por toda la provincia.
Más de 116 millones de pesos sin cobrar en Caja de Acción Social
Un dato llamativo del balance anual fue la cantidad de premios que prescribieron por falta de reclamo. Durante 2025, más de 116 millones de pesos quedaron sin ser cobrados porque los usuarios olvidaron reclamar sus ganancias o se presentaron fuera del plazo establecido. Aunque la cifra parece elevada en términos absolutos, la CAS confirmó que el porcentaje de premios prescritos disminuyó en comparación con el ejercicio 2024.
El gerente de Juegos aclaró que la mayoría de los premios perdidos correspondían a montos menores, sin representar cantidades significativas individualmente. Todos los pozos grandes fueron efectivamente cobrados por sus ganadores, lo que indica que los apostadores con premios importantes estuvieron más atentos a reclamar sus ganancias dentro del período establecido.
Plazos de prescripción y destino de fondos no reclamados
Los juegos foráneos operados en San Juan tienen plazos específicos para el reclamo de premios. La mayoría de estos establecen un período de treinta días corridos para que los ganadores se presenten a cobrar, mientras que Telekino tiene un plazo más reducido de quince días. Una vez vencidos estos términos, el dinero no reclamado pasa automáticamente a las arcas de la CAS.
La distribución de estos fondos prescritos sigue un esquema definido: el 50% se destina a rentas generales de la provincia, mientras que el otro 50% se asigna a la línea de créditos que administra la CAS y otros gastos operativos de la entidad, incluyendo publicidad, cruzadas solidarias y premios para los «cupones no premiados».
Es importante señalar que las agencias que venden las jugadas ganadoras reciben su «premio estímulo» independientemente de si los apostadores reclaman o no sus ganancias, lo que garantiza una compensación para los puntos de venta por generar jugadas exitosas.
Factores que impulsaron el crecimiento de la recaudación
El desempeño positivo de la CAS durante 2025 se fundamenta en varios elementos. En primer lugar, la estabilidad del flujo de apostadores demuestra que el interés por los juegos de azar se mantiene constante en la provincia. Este comportamiento sugiere que la base de clientes de las agencias de quiniela permanece activa y comprometida con la actividad.
Además, el incremento en los montos apostados refleja que los jugadores están dispuestos a arriesgar cantidades mayores, lo que puede interpretarse como una señal de confianza en el sistema o como resultado de estrategias de juego más agresivas. Este aumento en la actividad se traduce directamente en mayores ingresos para la entidad y, por extensión, para las arcas provinciales.
La red de agencias de quiniela distribuidas en San Juan desempeña un papel fundamental en este ecosistema, funcionando como puntos de contacto accesibles para los apostadores en diferentes localidades de la provincia.
Perspectivas para el sector de juegos en San Juan
El crecimiento de la recaudación de la CAS en 2025 demuestra la vitalidad del sector de juegos de azar en la provincia, especialmente en sus formatos tradicionales. Sin embargo, el desafío pendiente de regular adecuadamente el juego online representa tanto una oportunidad como un riesgo.
Una reglamentación efectiva podría canalizar la demanda existente de apuestas digitales hacia operadores legales, incrementando significativamente los ingresos fiscales y ofreciendo mejores garantías de protección a los consumidores. Por el contrario, la prolongación de la incertidumbre normativa podría consolidar la presencia de operadores ilegales que operan sin controles ni aportes al Estado provincial.
El balance de 2025 ofrece fundamentos sólidos para el optimismo en cuanto a los juegos tradicionales, pero la verdadera transformación del sector dependerá de cómo se resuelvan los aspectos regulatorios y contractuales que actualmente mantienen al juego online en un limbo legal.











































