El sector de casinos exclusivos para extranjeros en Corea del Sur atraviesa una paradoja llamativa: más turistas, más apuestas y, sin embargo, menos ingresos. Los resultados de marzo de 2026 de los dos mayores operadores del país pusieron en evidencia la imprevisibilidad inherente a un modelo de negocio atado a la probabilidad, y reavivaron el debate sobre la sostenibilidad del sector en un momento en que el gobierno acaba de formalizar compromisos más exigentes con sus trabajadores.
Los números de marzo: caída abrupta tras un buen inicio de año
Paradise, uno de los operadores más grandes del país, registró ingresos de casino por $36 millones en marzo, lo que representa una caída del 39,6% respecto al mismo mes del año anterior. Grand Korea Leisure (GKL) reportó $23 millones, un 22,8% menos en términos interanuales.
Lo que hace especialmente llamativa esta baja es su timing. Ambas compañías habían comenzado 2026 con solidez, encadenando avances constantes en enero y febrero. La desaceleración de marzo llegó de forma repentina y sin que la demanda de los visitantes mostrara señales de debilitamiento.
El turismo creció, las apuestas también, pero los ingresos cayeron
Ahí reside la paradoja central. El tráfico de visitantes se mantuvo robusto durante marzo. Paradise registró un ligero aumento en su clientela VIP, hasta 12.868 jugadores, mientras que la afluencia total de GKL subió en más de 4.000 personas hasta alcanzar 17.978. Las salas de juego siguieron activas y los volúmenes de apuesta, conocidos en la industria como «drop», también crecieron: el de Paradise subió hasta $430 millones y el de GKL alcanzó $248 millones, favorecidos además por un mayor número de días operativos durante el mes.
A pesar de todo eso, los ingresos cayeron con fuerza. El factor determinante fue la llamada tasa de retención, es decir, la proporción de las apuestas totales que el casino conserva como ganancia. En Paradise, esa cifra bajó desde el rango habitual de entre el 13% y el 15% registrado a comienzos de año hasta apenas el 7,5% en marzo. GKL mostró una tendencia similar, con una tasa de retención reducida al 9,4%.
El impacto esperado sobre los resultados del trimestre
Se espera que las menores tasas de retención pesen sobre los estados financieros del primer trimestre. Las previsiones del mercado apuntan a que el beneficio operativo de Paradise podría caer aproximadamente un 33%, mientras que GKL podría registrar un descenso cercano al 17%.
El turismo bate récords mientras los casinos sufren
El primer trimestre de 2026 fue históricamente positivo para el turismo en Corea del Sur. Según anunció el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo el 16 de abril, el país recibió 4,76 millones de visitantes extranjeros entre enero y marzo, un 23% más que en el mismo período del año anterior y el mayor total registrado para un primer trimestre, logrado incluso en un contexto marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio durante marzo.
La recuperación turística viene siendo sostenida. Corea del Sur recibió aproximadamente 16,4 millones de visitantes en 2024, cifra que subió con fuerza hasta casi 18,9 millones en 2025, superando los niveles previos a la pandemia. El crecimiento ha estado impulsado principalmente por mercados regionales como China y Japón, además de un incremento de llegadas desde Europa y América.
El acuerdo laboral: una señal de madurez regulatoria en un sector bajo presión
El contexto de los resultados de marzo se enmarca también en un momento de cambio regulatorio para el sector. El 31 de marzo de 2026, el mismo día en que cerraba un mes complicado para los operadores, el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo formalizó el «Acuerdo de Trabajo para Mejorar las Condiciones Laborales de los Empleados de Casinos», suscrito junto a la Provincia Autónoma Especial de Jeju, la Asociación Coreana de Casinos y el sindicato del sector.
El convenio busca abordar problemas concretos como el abuso verbal de los clientes y la exposición al humo de segunda mano, dos factores identificados como causas frecuentes de deterioro de la salud física y mental entre los 9.098 empleados que trabajan en los 18 casinos del país. El acuerdo establece responsabilidades para cada parte: el Ministerio desarrollará políticas y directrices estándar, la provincia de Jeju intensificará las inspecciones de campo, la asociación ampliará los programas de capacitación y el sindicato velará por el cumplimiento de los derechos laborales.
La combinación de resultados volátiles a corto plazo y compromisos regulatorios de largo plazo dibuja un sector en transición, que busca consolidar su legitimidad social al mismo tiempo que enfrenta los desafíos propios de un negocio cuya rentabilidad nunca deja de depender, en parte, de la suerte.











































