Luego de casi un año, el sector del juego en Puerto Rico ha dado grandes señales de avance, tras el paso del Huracán María. Por si fuera poco, se proyecta que este año la industria muestre cifras en crecimiento. La revista CASINO conversó con Jaime Irizarry, director de la Dirección de Juegos de Azar de Puerto Rico, para abordar estos temas y los proyectos que vienen en camino.
¿Cómo se fueron reestructurando los casinos tras el Huracán María?
La realidad es que nos ha dado la oportunidad de tener nuevos retos. Y dentro de ellos, hemos perdido dos operaciones de casinos: de los 18 que teníamos, ahora son 16.
Además, a través de flexibilización que hemos propuesto en los reglamentos y las leyes de Puerto Rico, logramos que los casinos que tenían problemas de operación se pudieran levantar en tiempo récord.
Existía una propuesta para que las funciones de la Compañía de Turismo pasen, en conjunto, al Ministerio de Hacienda…
Se buscaba que el Departamento de Juegos de Azar pasara al de Hacienda, pero la realidad en términos conceptuales es que la División de Juegos de Azar no es un ente de recaudo de impuesto sino de regulación. A pesar de que recaudamos los activos producidos por las máquinas tragamonedas, nosotros pasamos, a través de una fórmula, ese dinero al resto del Gobierno para que se subvencione la educación.
El Ejecutivo y Legislativo decidieron que no vamos a formar parte de Hacienda, y nos mantenemos bajo el Departamento de Desarrollo Económico y la Compañía de Turismo. Estamos en la posición que entendíamos debíamos estar y el Gobierno ha favorecido nuestra postura.
Actualmente quieren realizar una modificación a la Ley 221, ¿de qué se trata?
En Puerto Rico estamos en proceso de presentar una nueva legislación ante el Senado y la Cámara de Representantes, en la que se incluya el juego online.
Es importante que nuestros legisladores conozcan, de primera mano, cuál es la tecnología, la innovación y los sistemas de autentificación para responder ante cualquier duda que pueda surgir. Aunque nuestros cálculos son extremadamente cuidadosos, proyectamos que por concepto en línea se pueda obtener un ingreso de diez a doce millones de dólares anuales.
¿Qué otras modificaciones proponen desde su Dirección?
Sobre los casinos ya licenciados, pretendemos que aumenten su espacio de juego dentro de los hoteles. Es decir, que se brinden, a manera de entretenimiento y dentro de su propiedad, juegos bajo las mismas condiciones que existen actualmente. Referido a la publicidad de los casinos, hemos encontrado una solución en la que se permiten —con ciertas restricciones— las comparativas de leyes estatales y federales que autorizan a los casinos anunciarse, de manera directa, como un entretenimiento más dentro de los que tiene el hotel. Nuestra postura es que, al igual que ocurre en otros casos, debería haber la misma oportunidad de difusión para los juegos de azar, que también aportan al Estado.











































