El estado de Goa, en la costa oeste de la India y único territorio del país donde los casinos operan de manera legal, dio un giro significativo en su política de juego. A través del presupuesto estatal 2026-27, el gobierno anunció un aumento del 200% en las tarifas de licencia para nuevos operadores de casinos terrestres, al tiempo que eleva los costos de solicitud, las tasas anuales y las tarifas de transferencia de licencias.
Un presupuesto que redefine las reglas del juego en Goa
El ministro principal de Goa, Pramod Sawant, presentó el presupuesto 2026-27 ante la Asamblea Legislativa con un mensaje claro para quienes deseen ingresar al mercado del juego: hacerlo tendrá un costo considerablemente mayor que antes. «La tarifa para establecer nuevos casinos en el estado aumentará un 200% con respecto a la tarifa vigente durante este año fiscal», declaró Sawant ante los legisladores.
La medida se aplica exclusivamente a los casinos físicos. Respecto de los casinos flotantes, el ministro fue categórico: no se habilitarán nuevos establecimientos en el extranjero y el número de embarcaciones casino seguirá siendo de seis, tal como está actualmente.
El contexto histórico del juego en Goa
Para comprender el alcance de estas medidas, es necesario conocer la historia del juego en esta antigua colonia portuguesa. Goa es el único estado de India donde los casinos están permitidos por ley. El sector comenzó a tomar forma en 1961, cuando los legisladores liberalizaron la normativa para admitir casinos en hoteles y clubes. Décadas después, a principios de los años noventa, se modificó la legislación para legalizar también los casinos flotantes.
Hoy, el estado alberga 13 establecimientos de juego: siete en tierra firme y seis en embarcaciones ancladas en el río Mandovi, a la altura de la capital Panaji. Esta combinación de casinos terrestres y flotantes es única en el país y convierte a Goa en un destino de entretenimiento diferenciado dentro del mercado asiático.
Los casinos flotantes, en el centro de la controversia
Los establecimientos ubicados en embarcaciones sobre el río Mandovi llevan años generando tensiones con los residentes locales. Las quejas apuntan al tráfico fluvial congestionado que generan, al impacto negativo sobre la actividad pesquera y, en algunos casos, a objeciones de carácter religioso. Las autoridades prometieron en reiteradas oportunidades reubicar los casinos flotantes en otras vías fluviales, pero ninguna de esas promesas se concretó.
La situación se agravó recientemente con la llegada de un nuevo barco casino de grandes dimensiones, con capacidad para 2,000 pasajeros, que según trascendidos reemplazaría a una embarcación más pequeña ya existente. La escala del proyecto desató nuevas protestas entre los vecinos de Panaji.
El exjuez del Tribunal Supremo de Allahabad, Ferdino Rebello, vinculado al movimiento activista «Ya Basta», anunció que se prepara una petición judicial para impugnar la habilitación del nuevo barco y cuestionar otras irregularidades percibidas en el funcionamiento de los casinos. «Estamos analizando algunos problemas y la próxima semana procederemos a presentar la solicitud», indicó al Times of India.
Un comisionado de juego con poder de clausura
Más allá del incremento tarifario, el gobierno de Goa avanza en la creación de una figura institucional inédita: un comisionado de juego con autoridad sobre todas las operaciones de apuestas del estado, tanto terrestres como flotantes. Entre sus atribuciones se incluiría la elaboración de perfiles de jugadores, la supervisión de medidas contra el lavado de dinero y, en casos extremos, la facultad de clausurar cualquier casino que incumpla las regulaciones vigentes.
Esta iniciativa refleja un cambio de enfoque en la política de juego local: ya no se trata solo de recaudar más, sino también de fiscalizar mejor. Con un sector que genera ingresos significativos para el erario público, el gobierno busca fortalecer los controles sin sacrificar la rentabilidad de la industria.











































