La Comunidad Autónoma de Murcia se prepara para aprobar en los próximos días un nuevo decreto de juegos de azar que modifica cinco reglamentos vigentes y establece, por primera vez en la región, un marco específico para las prohibiciones de acceso a locales de apuestas. La norma, cuya aprobación fue anunciada por el consejero de Hacienda, Luis Alberto Marí, en el pleno del Congreso Regional, llega después de casi seis años desde su redacción inicial.
Una norma con seis años de retraso en Murcia
La demora en la tramitación del decreto en Murcia fue señalada de forma explícita por el diputado José Luis Álvarez Castellanos, quien reprochó al gobierno murciano los años acumulados sin avance y afirmó que la patronal del juego ha estado marcando la agenda de las autoridades en esta materia. El señalamiento introduce una dimensión política en un proceso que, desde el punto de vista técnico, debería haber concluido hace varios años.
El consejero Marí no respondió a esas acusaciones en el pleno, pero confirmó que la aprobación es inminente y que la norma entrará en vigor en un plazo breve.
Controles en la puerta: una novedad que no existía en Murcia
Uno de los cambios más concretos que introduce el decreto es la obligación de instalar controles de acceso en la entrada de los salones de juego. Hasta ahora, la Región de Murcia carecía de este mecanismo, lo que dificultaba garantizar que personas con prohibición de acceso o menores de edad no pudieran ingresar a estos establecimientos.
Con la nueva regulación, los operadores deberán implementar sistemas que permitan verificar la identidad de los usuarios antes de permitirles la entrada, alineando a Murcia con los estándares que otras comunidades autónomas ya aplican desde hace años.
Menos visibilidad en fachadas y mayor discreción en el exterior
El decreto también introduce restricciones sobre la imagen exterior de los locales de apuestas. Los establecimientos quedarán obligados a reducir el reclamo visual en sus fachadas, limitando los elementos publicitarios o decorativos que hacen visible su actividad desde la vía pública.
Esta medida responde a una preocupación compartida en varios mercados europeos: la exposición de los menores y de la población en general a estímulos visuales asociados al juego en entornos cotidianos. Al reducir la visibilidad exterior, la regulación busca que la actividad sea menos llamativa para quienes no han tomado la decisión activa de participar en ella.
La industria se prepara para adaptarse
El sector ya está tomando nota de los cambios que se avecinan. Los operadores con presencia en Murcia deberán adaptar tanto sus instalaciones físicas como sus protocolos de acceso para cumplir con los nuevos requisitos antes de que la norma entre en vigor.
El decreto modifica cinco reglamentos y contempla, entre otros aspectos, la creación de un registro general de prohibiciones de acceso, un instrumento que permitirá a los establecimientos consultar si una persona tiene vedada la entrada antes de permitirle el ingreso.
Un paso tardío en la dirección correcta
La aprobación del decreto, aunque muy demorada, representa un avance concreto en la protección de usuarios vulnerables dentro del ecosistema del juego presencial en España. Murcia se incorpora así a una tendencia regulatoria que avanza de forma desigual entre comunidades autónomas, pero que apunta en una dirección común: mayor control en el acceso, menor exposición pública y herramientas más efectivas para hacer cumplir las prohibiciones existentes.
La pregunta que queda abierta es si seis años de espera han dejado un vacío que la norma, por sí sola, ya no puede cerrar del todo.











































