El legislador Michael Venezia, miembro de la Asamblea General de Nueva Jersey, presentó el Proyecto de Ley 4838, una iniciativa que busca imponer un recargo temporal del 10% sobre las apuestas online realizadas en partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El objetivo declarado es generar ingresos adicionales para cubrir los gastos de preparación que implica ser sede del torneo más importante del fútbol mundial, un evento que por primera vez en su historia se disputará en tres países: Estados Unidos, Canadá y México.
La propuesta aún no incluye una estimación oficial del impacto financiero que podría generar, pero ya cuenta con el respaldo de la gobernadora Mikie Sherrill, quien expresó su apoyo a los impuestos relacionados con el Mundial el mes pasado. La iniciativa refleja una tendencia creciente entre los estados anfitriones de buscar fórmulas para capturar una parte del valor económico que generan los grandes eventos deportivos a través del mercado de apuestas.
Un recargo histórico para un evento sin precedentes
Si se aprueba, el Proyecto de Ley 4838 se convertiría en la primera medida legislativa en Estados Unidos en imponer un recargo impositivo temporal vinculado a un evento deportivo específico, lo que le otorgaría un carácter pionero dentro del marco regulatorio del juego en el país.
Nueva Jersey será sede de ocho partidos del torneo, que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, y albergará la final del 19 de julio en el MetLife Stadium, ubicado en East Rutherford.
Qué apuestas quedarían sujetas al nuevo recargo
Según el texto del proyecto, la División de Control de Juegos de Nueva Jersey sería la encargada de aplicar el recargo del 10% a las apuestas online sobre cualquier partido o serie de partidos de los 48 equipos participantes en el torneo. El impuesto alcanzaría a las apuestas de dinero, total, hándicap y apuestas sobre el jugador, abarcando así las modalidades más populares entre los apostadores durante competencias de fútbol.
Es importante destacar que el recargo aplicaría exclusivamente a las apuestas realizadas a través de plataformas online, dejando fuera del alcance de la medida a las apuestas presenciales en establecimientos físicos habilitados. Este enfoque refleja la relevancia creciente del canal digital dentro del mercado de apuestas deportivas en Nueva Jersey, que en los últimos años ha desplazado ampliamente al canal presencial en términos de volumen de transacciones.
El impacto potencial en los operadores y en el mercado
La industria del juego online observa con atención el avance de esta iniciativa. Una carga impositiva combinada cercana al 30% sobre los ingresos brutos durante el período del Mundial podría presionar los márgenes de los operadores en uno de los momentos de mayor actividad del año, dado que los torneos de fútbol de alta audiencia generan picos significativos en el volumen de apuestas.
Algunos analistas del sector advierten que una tributación excesivamente elevada en períodos de alta demanda puede tener efectos contraproducentes, como incentivar a los apostadores a migrar hacia plataformas no reguladas que ofrecen condiciones más competitivas. Este fenómeno, conocido en la industria como desplazamiento hacia el mercado ilegal, es uno de los argumentos que los operadores suelen emplear para resistir incrementos impositivos abruptos.
Por otro lado, los defensores de la medida sostienen que la naturaleza temporal del recargo y su vinculación directa con un evento de escala excepcional lo diferencian de un aumento estructural de impuestos, y que el volumen extraordinario de apuestas que generará el Mundial compensará con creces el impacto del recargo sobre la actividad del sector.
El debate sobre la fiscalidad del juego online en tiempos del Mundial
La propuesta se produce en un momento en que Nueva Jersey ocupa un lugar central en el mapa global de las apuestas deportivas y el juego online, y en que el Mundial 2026 representa una oportunidad comercial extraordinaria para los operadores del sector. La combinación de ambos factores ha abierto un debate sobre hasta qué punto el estado puede incrementar la presión fiscal sobre la industria sin afectar la competitividad del mercado o incentivar la migración de apostadores hacia plataformas no reguladas.
La iniciativa sigue su curso legislativo y su aprobación final aún está por definirse. Sin embargo, el hecho de que cuente con el respaldo del ejecutivo estatal y que el Senado avance en paralelo con una medida complementaria indica que existe una ventana real para que alguna forma de este recargo se convierta en ley antes del inicio del torneo, previsto para el 11 de junio de 2026.
Lo que queda claro es que el Mundial no solo será un evento deportivo para Nueva Jersey, sino también un laboratorio fiscal que podría sentar precedentes sobre cómo los estados anfitriones de grandes competencias internacionales gestionan y capturan el valor generado por la industria de las apuestas deportivas.











































