¿Se vienen cambios en el Meadowlands de Nueva Jersey? La Comisión de Juegos de Azar del Estado de Nueva York aprobó el lunes las licencias para tres nuevos casinos en la ciudad: dos en Queens y uno en el Bronx. La decisión marca el penúltimo paso de un proceso que ha durado años para ampliar la industria del juego en la región metropolitana.
La respuesta de Nueva Jersey
La aprobación de estos casinos ha generado reacciones al otro lado del río Hudson. El senador estatal de Nueva Jersey Joe Pennacchio advierte que su estado no debe permanecer pasivo mientras los posibles ingresos fiscales se dirigen hacia el este. El legislador retoma su propuesta de instalar máquinas tragamonedas en el hipódromo de Meadowlands, ubicado en East Rutherford.
«Nueva Jersey sigue de brazos cruzados. Abrir un recinto racino en Meadowlands generaría un gran volumen de efectivo para Nueva Jersey, que atraviesa dificultades económicas, y creo que los contribuyentes merecen que se lo considere», afirmó Pennacchio.
Urgencia ante la competencia regional
La propuesta de añadir máquinas tragamonedas al hipódromo no es reciente. Sin embargo, el senador sostiene que la iniciativa se vuelve más urgente a medida que Nueva York, Pensilvania y otros estados cercanos expanden rápidamente sus operaciones de casino.
Pennacchio señala una aparente contradicción en la posición de Atlantic City, la ciudad costera que alberga los únicos casinos legales de Nueva Jersey. «Atlantic City se queja de que no quiere ser absorbida por otros esfuerzos en Nueva Jersey. Y, sin embargo, si nos fijamos en los estados vecinos, ellos están llevando a cabo toda la absorción ahora mismo», declaró el legislador.
Protección para Atlantic City
Para intentar resolver las preocupaciones de Atlantic City, la resolución propuesta por Pennacchio incluye una cláusula específica: los casinos de la ciudad costera podrían supervisar y obtener beneficios económicos de cualquier nueva operación de juego en Meadowlands. El senador describe esta estructura como beneficiosa tanto para Atlantic City como para el estado en general.
«Ese es un agujero que el estado no tiene que mirar constantemente todos los años durante el período de presupuesto para poder llenarlo», explicó Pennacchio en referencia a los desafíos fiscales que enfrenta Nueva Jersey.
El proceso de aprobación
El camino para implementar esta propuesta es complejo. La resolución requiere enmendar la constitución estatal de Nueva Jersey, lo que implica un proceso legislativo riguroso. Cualquier propuesta de este tipo debe obtener la aprobación tanto de la Asamblea General como del Senado estatal antes de pasar directamente a los votantes para su decisión final.
El debate refleja la creciente competencia regional por los ingresos del juego. Mientras Nueva York avanza con sus tres nuevos casinos urbanos, Nueva Jersey enfrenta el dilema de proteger su industria de juego existente en Atlantic City mientras busca nuevas fuentes de ingresos fiscales en medio de dificultades económicas.











































