El sector del juego en el Perú es reconocido globalmente por su formalidad, innovación y aporte económico, aunque aún enfrenta prejuicios internos.
Fernando Calderón, presidente de SONAJA
El sector de los juegos de azar en el Perú es considerado una gran industria y un ejemplo a nivel mundial, según entidades e instituciones públicas y privadas globales. Sin embargo, pese a sus resultados, aún existen personas e instituciones en el país que no reconocen el rol que cumple como motor de desarrollo económico y social. Algunos hechos recientes ayudan a entender su verdadero alcance.
En setiembre de 2025, en Lisboa, la International Masters of Gaming Law (IMGL) premió al Ministerio de Comercio Exterior de Turismo, otorgando al director general de la Dirección de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, Ing. Yuri Guerra, el reconocimiento como el Regulador del Año 2025. Este galardón destaca la contribución del país en la creación de marcos regulatorios sólidos, tanto en el sector presencial —hoy 100% formal en un país donde la informalidad bordea el 80%— como por la culminación de la regulación de las apuestas a distancia y apuestas deportivas, tras más de 12 años sin una regulación especial.
FORMALIDAD Y EMPLEO
Antes de la pandemia, las salas de juego físicas generaban alrededor de 80 000 empleos directos y formales, un hecho significativo en un contexto nacional altamente informal. La emblemática sala Atlantic City refuerza este aporte: fue reconocida en 2023 y 2024 entre los diez mejores lugares para trabajar del país y este 2025 volvió a obtener la certificación Great Place to Work (GPTW), reflejo de buenas prácticas laborales sostenidas.
A ello se suma el avance profesional del sector. La marca Apuesta Total, pionera en el rubro, ha obtenido premios Effie desde 2022. En 2024 ganó el Effie de Oro en Entretenimiento y Deportes y este 2025 repitió un logro mayor en la categoría Éxito Sostenido – Marcas. Son hitos que evidencian un ecosistema competitivo, estratégico y especializado.
EL RETO DE UN MARCO TRIBUTARIO JUSTO
La actividad es también una de las que más recursos aporta al Estado. Hasta octubre de 2025, la recaudación combinada del impuesto al juego presencial y de las apuestas a distancia alcanzó casi 380 millones de soles, camino a superar los 400 millones al cierre del año. Aunque el juego presencial aún no llega a niveles de 2019, la recaudación total marcará un nuevo récord.
No obstante, el sector enfrenta un desafío crítico: el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC). Su diseño actual —sin base técnica adecuada— está afectando al propio Estado y a las operaciones formales, generando cierres definitivos durante 2025. A ello se suman factores externos como la inseguridad ciudadana y la incertidumbre económica y política.
Frente a este escenario, cada actor de la industria debe seguir apostando por un sector que contribuye de manera transversal al desarrollo. Actividades como las impulsadas por la revista CASINO, en sus 25 años de trayectoria, fortalecen el turismo y el entretenimiento al brindar información técnica y oportuna al Estado, empresas y gremios.
El Perú Gaming Show (PGS) es otra muestra del carácter dinámico del sector. Desde SONAJA, reafirmamos el compromiso de defender los intereses de esta industria y de exigir decisiones responsables, regulatorias y tributarias. El mundo reconoce el liderazgo peruano en juegos de azar; es momento de que nuestras instituciones hagan lo mismo.











































