Tras varios meses de debates y modificaciones, la primera semana de marzo se envió la redacción final del proyecto de ley que autoriza la exploración de juegos y apuestas en Brasil, tema que fue enviado al Senado para su consideración. En la carta de envío, el presidente de la Cámara Baja, Arthur Lira, utilizó el nuevo nombre del proyecto que, tras su aprobación, será “Disposición sobre la explotación de juegos y apuestas en todo el territorio nacional”.
Cabe destacar, que en ningún momento el texto hace referencia a la palabra “azar”. Las estimaciones indican que el presidente del Senado, el senador Rodrigo Pacheco, decidirá el régimen de tramitación del proyecto. Pero, adelantó que se inclinaría porque la propuesta sea analizada por varias comisiones antes de llegar al Pleno.
Sin embargo, tras los recientes acontecimientos, todo parece indicar que el proyecto de Ley no pasará rápidamente por el Senado, y su aprobación podría quedar paralizada ante un año electoral. Esta situación no ha impedido que diferentes partidos políticos y senadores hayan expresado su postura ante la regulación del juego.

CONTINÚA EL DEBATE
La bancada evangelista es uno de los partidos que está en contra de la legalización de los juegos. Pero hay parlamentarios de distintos partidos que han adoptado una postura cautelosa al respecto, y la pauta la da el presidente de la cámara, Rodrigo Pacheco, quien en una reciente declaración dijo que “la propuesta seguirá los procedimientos normales de la Cámara, siempre guiados por una amplia discusión, como lo fue en Diputados”. Y también hay quienes están a favor, como el senador Angelo Coronel.
De hecho, es uno de los portavoces que respalda el tema dentro del Senado, y ya ha iniciado articulaciones, incluso junto a Pacheco, compañero de partido, para intentar desbloquear el debate. “Voy a defenderlo, estoy a favor de la legalización. Las potencias mundiales económicas, a excepción de Indonesia y Arabia Saudita, que conforman el G20 ya han legalizado todos los juegos, así como los países del Mercosur, excepto Brasil. Tenemos que tratar los juegos como una actividad económica, no como una costumbre”, argumentó.
El Senado detalló que el proyecto será tratado en la línea habitual de las propuestas en consideración y no recibirá un tratamiento especial, como una votación directa en el Pleno, pese a los pendientes políticos que presentan. El orden del día del Senado lo define directamente el presidente, que lo establece tras consultar a los líderes de los partidos. Cuando un tema no encuentra consenso, el Congreso tiende a hacerlo esperar, evitando incluso su rechazo.
El contexto de dudas que rodea al proyecto de ley sobre el juego hace que los senadores consideren improbable la conclusión de la tramitación este año. “Lo encuentro muy difícil. Y creo que, si se vota este año, todos perderán. Esta cuestión merece más debate”, dijo el senador Paulo Paim. El parlamentario, opositor al gobierno de Bolsonaro, señaló que la bancada del PT aún no ha deliberado sobre el asunto.
En la sesión de la Cámara Baja sobre el tema, todos los diputados del PT votaron en contra del proyecto, excepto Paulo Pimenta, que se abstuvo. El senador Esperidião Amin, cuyo partido configura la base de Bolsonaro en el Parlamento, dijo que “no ve con simpatía” la propuesta, pero que, al principio, incluso llegó a apreciarla”, ya que muchos consideran que esta no es una medida de urgencia. Por el contrario, su principal objetivo es luchar contra la pandemia y recuperar su economía que se ha visto afectada por la crisis mundial que se vive. Sin embargo, con la regulación del juego aumentaría la recaudación de impuestos y la creación de empleos. Incluso un estudio del Instituto del Juego Legal afirma que la legalización del juego podría generar 20 000 millones de reales al año para los impuestos del estado, y más de 700 000 puestos de trabajo formales.

PROPUESTA DE LEY
El proyecto permitiría la explotación de casino, bingo, jogo do bicho y juegos en línea, y dentro de las características del proyecto de Ley se permitiría la creación de una tasa de inspección para la emisión de una licencia y una incidencia del Impuesto a la Renta del 20 % sobre los premios netos iguales o superiores a los 10 000 reales. Además, tras la deducción de los premios pagados, los operadores deberán destinar el 0.68 % de los ingresos brutos directamente a la financiación de la formación de los deportistas.
De ese porcentaje, el 0.48 % será destinado al CBC (Comité Brasileño de Clubes) y el 0.2 % al CBCP (Comité Brasileño de Clubes Paralímpicos). También se aplicarán en el financiamiento de programas y acciones de salud relacionados con el juego problemático, en el Fondo Nacional de Seguridad Pública, en el Fondo Nacional de Cultura, en el Fondo Nacional de la Niñez y la Adolescencia y en los fondos de participación de estados y municipios. Los operadores de bingo pagarían una tarifa de 20000 reales por establecimiento autorizado. Los juegos en línea pagarían 600000 reales por dominio licenciado. Casinos, 600000 reales por establecimiento licenciado, mientras que jogo do bicho pagaría una tasa de 20000 reales por entidad licenciada.
La licencia de los casinos será a través de la licitación técnica y precio propuesto, y la mayor oferta para obtener la licencia con capital pagado de 100 millones de reales. No será posible licenciar más de un establecimiento por entidad federativa a un mismo grupo económico y ni más de cinco a un mismo grupo económico en el territorio nacional.
La existencia limitada de licencias para casinos integrados está condicionada al criterio de población de 1 licencia por estado hasta 15 millones de habitantes, 2 licencias cuando tenga entre 15 y 25 millones de habitantes y 3 licencias en el caso de más de 25 millones de habitantes. La explotación del juego en línea, mediante apuestas en canales de comercialización electrónica, a través de Internet, telefonía móvil, dispositivos informáticos móviles o cualquier otro canal de comunicación digital autorizado, se permitirá mediante acreditación ante el Ministerio de Economía.
Pero está prohibida la publicidad y promoción comercial para sitios web del juego. Esta propuesta todavía será debatida en el Senado, por lo que se espera que todavía presente cambios o modificaciones antes de su aprobación final.












































