El Ministerio de Hacienda de Brasil dio un nuevo paso en la regulación del sector de las apuestas de cuotas fijas: a través de la Instrucción Normativa SPA/MF n.º 3, publicada en una edición especial del Boletín Oficial de la Unión, estableció que las empresas del sector deben impedir que los beneficiarios del Programa Extraordinario de Reequilibrio Financiero de las Familias —conocido como Novo Desenrola Brasil o Desenrola 2.0— puedan registrarse o utilizar sus plataformas.
Qué es el Desenrola 2.0 y por qué se vincula con las apuestas
El Novo Desenrola Brasil es un programa de reequilibrio financiero destinado a personas en situación de sobreendeudamiento. Su objetivo es facilitar la renegociación de deudas y aliviar la carga financiera de los hogares más vulnerables del país.
La conexión con el sector de las apuestas responde a una preocupación creciente en Brasil: que personas con graves problemas financieros, muchas de ellas en situación de fragilidad económica documentada, continúen apostando en plataformas digitales, agravando su situación.
Cómo funciona el sistema de verificación: el rol de SIGAP
El mecanismo de control gira en torno al Sistema de Gestión de Apuestas (SIGAP), la plataforma federal que centraliza la información regulatoria del sector. Las empresas de apuestas deberán consultar el Módulo de Jugadores Bloqueados de SIGAP utilizando el número de CPF (identificación fiscal individual) de cada usuario en dos momentos críticos: al momento de abrir una nueva cuenta y al completar la primera transacción.
El sistema devuelve una de dos respuestas posibles. Si el CPF figura en la base de datos del módulo como beneficiario del programa, la respuesta será «Impedido – Programa Novo Desenrola Brasil», y el operador deberá denegar el registro o suspender la cuenta. Si el CPF no está registrado, el sistema informará «No Impedido» y el usuario podrá operar con normalidad.
Estas verificaciones puntuales no reemplazan las consultas periódicas a SIGAP ya establecidas en otros reglamentos de la Secretaría de Premios y Apuestas.
Qué ocurre con los fondos de los usuarios bloqueados
Si el beneficiario del Desenrola 2.0 no retira sus fondos de manera voluntaria dentro del plazo de dos días, el operador debe devolvérselos una vez suspendida la cuenta, también en un plazo de dos días. La transferencia debe realizarse a una cuenta de depósito o pago registrada en el sistema de apuestas y mantenida en una entidad financiera o de pago autorizada por el Banco Central de Brasil.
En los casos en que la transferencia no sea posible —por problemas con la cuenta del usuario, imposibilidad de contactarlo o negativa a proporcionar una cuenta válida— el operador debe mantener registros contables de los importes y continuar intentando contactar al usuario para completar la devolución.
Para los usuarios con apuestas abiertas al momento del bloqueo, la norma es igualmente clara: los operadores deben cancelar esas apuestas y reembolsar el importe total, siguiendo el mismo procedimiento que para la devolución de saldo.
La restricción es temporal y reversible
La instrucción normativa aclara que el bloqueo no es permanente. La restricción de acceso se aplica exclusivamente mientras el CPF del usuario figure en la base de datos del Módulo de Usuarios Bloqueados de SIGAP. Una vez que ese CPF deje de aparecer en dicha base —lo que ocurre cuando el usuario sale del programa Desenrola 2.0— el operador podrá reactivar la cuenta, siempre que no exista ningún otro impedimento legal vigente. La reactivación requiere una nueva consulta al sistema para confirmar el cambio de estado.
Sanciones para quienes no cumplan
El incumplimiento de las obligaciones establecidas en la instrucción normativa activará la aplicación de las Ordenanzas 1.225 y 1.233, ambas del 31 de julio de 2024. Las sanciones específicas se describen en los artículos 41 y 42 de la Ley 14.790, del 29 de diciembre de 2023, la ley marco que regula las apuestas de cuotas fijas en Brasil.
La instrucción normativa entró en vigor en la fecha de su publicación y consolida el enfoque del gobierno brasileño de integrar la regulación financiera con la regulación del juego, reconociendo que ambas dimensiones afectan a los mismos grupos vulnerables y que abordarlas por separado deja brechas que el mercado puede explotar.











































