El Gobierno de la Comunidad Autónoma de La Rioja ha dado un paso decisivo en materia de regulación del juego responsable: a partir de ahora, el control biométrico será de carácter obligatorio para acceder a cualquier casino, sala de apuestas o establecimiento de juego de la región. La medida fue presentada oficialmente en rueda de prensa por el director general de Tributos, Jesús Ángel Garrido, junto a Concha Santo Tomás, fundadora y vicepresidenta de la Asociación Riojana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (ARJA).
El sistema permitirá verificar la identidad de cada usuario en tiempo real antes de que pueda ingresar a un local o registrarse en una plataforma digital de juego, lo que representa una herramienta concreta para frenar el acceso de menores de edad y de personas que tienen vigente alguna prohibición de participación en juegos de azar en La Rioja.
Qué es el sistema biométrico y para qué sirve en el juego
La biometría aplicada al control de acceso en establecimientos de juego utiliza características físicas únicas de cada persona en La Rioja —como el reconocimiento facial— para verificar su identidad de manera automatizada e instantánea. Según explicó Garrido durante la presentación, se trata de «una medida segura, garantista y eficaz», concebida como una herramienta al servicio del interés público, en especial en materia de salud y protección de consumidores.
En términos prácticos, el sistema cumple dos funciones principales: identificar de forma fidedigna a quienes pretenden acceder a los locales y comprobar que no figuren en ningún registro de prohibición activa. En caso de que una persona esté vetada, el sistema bloquea automáticamente su entrada.
Cómo funcionará en establecimientos físicos y plataformas digitales en La Rioja
La implementación del control biométrico varía según el canal de juego en La Rioja:
En locales presenciales, el sistema actuará como filtro de acceso en la puerta. Antes de ingresar, cada usuario deberá someterse a la verificación biométrica, que cruzará su identidad con los registros oficiales de prohibición. Solo podrán ingresar aquellas personas cuya identidad sea validada correctamente y que no tengan impedimento legal vigente.
En sitios web de juego y apuestas, el sistema deberá denegar tanto el acceso como el registro a los usuarios que estén incluidos en algún listado de restricción. Esto extiende la protección al entorno digital, donde históricamente los controles han sido más difíciles de aplicar.
En ambos casos, el sistema se conectará directamente con el Registro de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ), lo que garantiza una actualización inmediata de las restricciones vigentes y elimina cualquier margen para la suplantación de identidad o el uso indebido de documentos ajenos.
Privacidad y protección de datos: las garantías del sistema
Uno de los aspectos más sensibles de la implementación biométrica es el manejo de los datos personales en La Rioja. La regulación riojana contempla una serie de salvaguardas para proteger la privacidad de los usuarios:
- * El sistema requiere el consentimiento expreso de cada persona para el tratamiento de sus datos biométricos.
- * Quienes no deseen someterse al reconocimiento biométrico podrán optar por métodos alternativos de identificación, como la presentación de un documento de identidad válido o sistemas electrónicos de identificación reconocidos.* *
- * Se realizarán evaluaciones de impacto en protección de datos de manera obligatoria antes de la puesta en marcha del sistema.
- * Queda prohibido el almacenamiento de datos biométricos de menores de edad.
- * La conservación de la información tendrá un límite máximo de seis meses.
Estas medidas buscan equilibrar la efectividad del control con el respeto a los derechos de los usuarios adultos que acceden de manera lícita a los locales de juego en La Rioja.
El impacto en la prevención del juego problemático
Para la ARJA, la medida tiene un valor especial. Concha Santo Tomás destacó su preocupación por los riesgos del juego entre los jóvenes, en particular los asociados a las apuestas deportivas, y valoró positivamente que el nuevo sistema ofrezca un respaldo concreto a quienes han tomado la decisión de autoexcluirse.
Garrido subrayó que el control biométrico refuerza «esa decisión libre y consciente que toman las personas que quieren dejar de jugar», reconociendo que, si bien esa decisión parece sencilla desde afuera, en la práctica resulta extremadamente difícil de sostener sin mecanismos de apoyo institucional.











































