Con la llegada de la segunda ola de COVID-19 a Argentina y el anuncio de nuevas restricciones impuestas a la circulación en el país, muchas empresas, una vez más, se enfrentan a desafíos para adaptarse cuando trabajan desde casa. El último año nos ha desafiado de maneras que nunca esperábamos, no sólo en la forma en que interactuamos con los demás en casa y en el trabajo, sino también ha desafiado comportamientos, valores e ideas preconcebidas extremadamente interiorizadas.
Este año mostró cuán estrictamente nuestra existencia en la vida real está entrelazada con la vida en Internet, y reveló la necesidad de emplear formas de trabajo más simples y flexibles que tienen en cuenta ambas realidades. Ha llegado el momento de que las empresas que quieren mejorar tanto la experiencia de sus empleados como la de sus clientes se replanteen la forma en que trabajan y el estilo de vida que inherentemente lo acompaña, para que se satisfagan las necesidades y aspiraciones de los empleados de todo el mundo.
A lo largo de 2020, varias empresas aprovecharon esta oportunidad para pensar en lo que podían hacer de manera diferente en el futuro. Pero ¿cómo pueden las empresas proporcionar esta flexibilidad sin sentir que están perdiendo el control sobre el rendimiento y desempeño de sus empleados?
Permita que los empleados gestionen su horario de trabajo diario
Si su industria y el tipo de tareas lo permiten, permita a los empleados gestionar su horario de trabajo diario de acuerdo con sus necesidades personales, por ejemplo cambiar la hora de inicio y finalización diarios del trabajo, tomarse un tiempo para asistir a citas personales durante el día, trabajar por la noche o los fines de semana y tomarse un tiempo libre durante la semana, tomar una tarde de descanso regular para asistir a un programa de capacitación u otra actividad, terminar temprano o comenzar tarde por razones de cuidado de seres queridos y completar el trabajo en otro momento o trabajar horas comprimidas durante un número menor de días laborales para permitir horas de trabajo más cortas en los días restantes.
Considere permitir el esquema de trabajo desde cualquier lugar
“Si el tipo de trabajo lo permite, considere dar a sus empleados la opción de trabajar en la oficina o de forma remota. La elección del trabajo en la oficina no tiene que excluir la posibilidad de trabajar desde casa de vez en cuando si es necesario. Pero, en ambos casos, las empresas deben asegurarse de que los empleados tengan todo lo necesario para hacer su trabajo de forma adecuada, segura y cómoda”, comenta Rebecca Grattan, Chief People and Culture Officer de Avast.
Si alguien decide trabajar desde la oficina, los empleados deben garantizar que cada empleado tenga un lugar de trabajo individual. Y si un empleado elige trabajar de forma remota, debe asegurarse de que esa persona tenga todo lo que necesita para trabajar desde casa. Por ejemplo, proporcionarles un ordenador portátil, monitor, y otros equipos necesarios, incluyendo una silla ergonómica y un escritorio que se pueda instalar en cualquier lugar conveniente de su hogar.
Además, las compañías deben garantizar la seguridad de sus redes y sistemas, así como el acceso seguro a los servidores y archivos de la empresa, independientemente de dónde trabajen los empleados.
Evaluar los resultados y el rendimiento, fomentar la autonomía y el sentido de responsabilidad
Más libertad para elegir cuándo y cómo hacer su trabajo no significa que las necesidades de los clientes o socios sean ignoradas. La contribución de cada empleado a las actividades de la empresa no debe evaluarse en términos del número de horas de trabajo, sino con base en logros y resultados sobre un conjunto específico de tareas y metas individuales previamente acordadas.
Los nuevos mecanismos de trabajo deben ir acompañados de responsabilidad personal para que cada empleado trabaje eficazmente, sin defraudar a sus colegas y garantizando la prestación de servicios de calidad a nuestros clientes.











































