Los últimos dos años han estado marcados por el fraude, la fuga de datos y las brechas de seguridad, debido al aumento en el número de personas en línea y que utilizan servicios digitales durante la pandemia. Además, la inestabilidad económica en toda América Latina ha generado preocupaciones, dejando a todos los ciudadanos más sensibles e inestables.
Las empresas se preocupan cada vez más por la seguridad de las computadoras, los servidores y los sistemas electrónicos. El cambio de los empleados al modelo de home office, también contribuyó a esta atención por parte de las empresas.
Conocer las tendencias de ciberseguridad para 2022 es una forma de buscar soluciones para hacer entornos más seguros para todos. Al fin y al cabo, sabemos que los ciberdelincuentes siempre están al tanto de los huecos que quedan en los sistemas, para poder invadir y utilizar la información de forma dañina.
Los ataques a la cadena de suministro, el ransomware y el ciberterrorismo seguirán aumentando
Las consecuencias de ataques audaces como el episodio de SolarWinds y la violación de Colonial Pipeline estuvieron en los titulares en 2021. Los ataques exitosos destacaron tres campos de batalla críticos de ciberseguridad, y probablemente envalentonaron a los piratas informáticos.
Los ataques de ransomware afectaron a una amplia gama de industrias en 2022, incluidas organizaciones de atención médica, empresas de tecnología, fabricantes de automóviles e incluso la NBA. Al igual que los eventos ciberterroristas, los ataques de ransomware a menudo atraen una gran cobertura de prensa, lo que puede alentar aún más a los malos actores a buscar publicidad. Se predice que los ataques de ransomware continuarán aumentando, especialmente a medida que se expanda el uso de criptomonedas, y haga que los pagos de rescate sean más difíciles de rastrear fuera del sistema bancario.
Las amenazas posteriores a COVID persistirán y evolucionarán
Las predicciones del año pasado incluyeron una variedad de amenazas a la seguridad que estaban directamente relacionadas con la pandemia de COVID-19. A medida que la pandemia retrocede lentamente, se espera que esas amenazas continuarán. Estamos viendo un uso cada vez mayor de tecnologías sin contacto en aeropuertos, entornos minoristas, restaurantes y otros espacios públicos, todos los cuales son vulnerables a los ciberataques. Los esquemas de identificación digital, como las licencias de conducir y los registros de atención médica, se están utilizando cada vez más, y también siguen siendo posibles puntos que pueden ser pirateados.
La soberanía de la nube creará nuevas demandas de seguridad
En un mundo cada vez más multi nube, los enfoques tradicionales de seguridad basados en el perímetro se han vuelto obsoletos. Se estima que los desafíos de ciberseguridad se volverán aún más exigentes a medida que los servicios en la nube se vuelvan más granulares. Las organizaciones están implementando soluciones en la nube que están cada vez más sujetas a la jurisdicción y las regulaciones locales. Los controles de soberanía de la nube se centran en proteger los datos confidenciales y privados y garantizar que los datos permanezcan bajo el control de los propietarios.











































