Los e-Sports cada vez causan mayor sensación. Las audiencias crecen, las ganancias aumentan, los gamers se profesionalizan y cabe la posibilidad de que se conviertan en deporte olímpico para 2024.
Se espera que para 2021, el mercado de videojuegos genere ingresos por casi 190 mil millones de dólares y para 2023 supere los 200 mil millones. Por su parte, los e-Sports tuvieron en 2020 ingresos de 947.1 millones, y se prevé que a finales de 2021 alcancen los mil 100 millones. Tres cuartas partes de los ingresos de e-Sports provienen de los derechos de los medios, de patrocinios y publicidad.
Desde 2019, Fortnite, de Epic Games, irrumpió con fuerza como e-Sport profesional, al destinar 100 millones de euros en premios para los competidores. En 2020 fue el más visto en plataformas como Twitch, YouTube y Mixer, con cerca de mil 400 millones de horas vistas (incluyendo e-Sports y otros contenidos).
Actualmente, 234 millones de personas ven deportes electrónicos cuando menos una vez al mes, por lo que podemos notar que la audiencia de e-Sports aumenta aceleradamente, si la comparamos con los 195 millones de suscriptores que tuvo Netflix durante 2020. Se prevé que esta cifra crecerá a 474 millones para finales de 2021 y a 577 millones en 2024. Los videojuegos ya no son solamente para niños, de hecho, más de la mitad de los espectadores de e-Sports tienen título universitario y un empleo estable.
El League of Legends World Championship 2020, de Riot Games, fue el campeonato más visto de la historia de los e-Sports y se transmitió en 21 plataformas en 16 idiomas, con una audiencia promedio de 23.04 millones de personas por minuto. En comparación, el medio tiempo del Super Bowl más visto es el de Katy Perry y Lenny Kravitz en 2015, tuvo una audiencia de 738 mil espectadores en promedio por minuto.
Una de las metas más importantes de los e-Sports es crear una generación de profesionales con profundos conocimientos técnicos en diferentes videojuegos. Estos propician habilidades blandas que son muy apreciadas en el entorno laboral: inteligencia emocional, resolución de problemas, pensamiento crítico y creatividad, entre otras.











































