Faltan cuatro meses para el sorteo, pero muchos españoles ya están comprando su décimo de lotería. Es que eligen el sitio donde se relajan, donde veranean, para obtener un boleto.
Sucede que los números se reparten geográficamente, por eso la chance de ganar probablemente sea distinta a la que podrían obtener en casa.
Asimismo, algunas personas sostienen que si la lotería ha entregado premios en años anteriores en esa ubicación concreta, hay una mayor probabilidad de que vuelva a hacerlo en el futuro. De esta forma, compran boletos de lotería en ese lugar con la esperanza de que la buena fortuna se repita. Por eso, compran.
La Asociación Nacional de Agrupaciones Provinciales de Administradores de Loterías (Anapal) ha comunicado a medios españoles que se estima que durante este verano se comercializará alrededor de un 5 al 10% de la totalidad de los décimos del año. Loterías y Apuestas del Estado está de acuerdo con esta proyección.
Es decir que este año el número de ventas durante el verano podría duplicar o incluso triplicar las ventas del año pasado.











































