El 2020 nos sorprendió con el avance de una pandemia global que puso freno a las principales actividades económicas en todo el mundo, no obstante, el año pasado también se ha destacado por representar un salto tecnológico en las organizaciones, mismas que establecieron como prioridad la continuidad de sus operaciones apoyándose en la tecnología, acelerando una transformación digital que se veía ralentizada por diversos factores.
“Las empresas tuvieron que hacer uso de su adaptabilidad para reaccionar ante la nueva normalidad, encontrando alternativas que permitieran realizar un trabajo remoto, a pesar de ello, la falta de un plan de contingencia mermó la capacidad de respuesta en todos los sectores. Esta situación nos ha dejado un aprendizaje que pondremos en práctica durante 2021, puesto que seguiremos afrontando parte de los mismos retos vividos el año anterior”, opina Alejandro Sánchez, director general de CyberPower Systems México.
Las tendencias tecnológicas
Ante las condiciones cambiantes en los mercados, las tecnologías de la información han otorgado flexibilidad operativa y resiliencia empresarial, es por ese motivo que su adopción en todas las áreas de las organizaciones formará parte de la estrategia de negocios de las empresas durante este año, especialmente, ante el impacto económico esperado por una nueva ola de contagios de COVID-19.
De manera general, la continuidad de negocios y la transformación digital englobaron las prioridades de las empresas en 2020, no obstante, veremos un desplazamiento hacia la cobertura de tendencias específicas, como una mayor integración de servicios informáticos en la nube, que son la base de construcción y desarrollo de otros servicios propios del negocio.
Asimismo, ocurrirá un crecimiento exponencial de servicios basados en inteligencia artificial, reforzando el valor de la experiencia de los clientes en las plataformas de e-commerce, un servicio que creció 40 % en México desde el inicio de la pandemia, según lo reporta la consultora IDC.
De igual forma, la llegada de la red 5G a varios países del mundo y el creciente mercado de dispositivos IoT (Internet of Things) impulsarán el desarrollo de mayor número de soluciones Edge Computing en las empresas, debido a que se requerirá de una disminución de la latencia en los tiempos de respuesta para soportar aplicaciones y servicios de manera ininterrumpida.
“Todos estos servicios y aplicaciones requerirán de infraestructura de cómputo, almacenamiento y telecomunicaciones, mismas que dependen completamente de un suministro estable de energía. Todo lo que conlleve al crecimiento tecnológico implicará un mayor uso de infraestructura y, por consecuencia, de soluciones que protejan y garanticen toda la alimentación eléctrica alrededor de los ecosistemas tecnológicos”, comenta Sanchéz.











































